La controversia entre la Contraloría General de la República y el Municipio de San Miguelito va más allá de un trámite administrativo. Para el abogado Roberto Ruiz Díaz, el problema de fondo es institucional y podría sentar un precedente que impacte a todos los gobiernos locales del país.
Burocracia que paraliza y afecta a la población
Según el abogado, la exigencia de refrendos para gastos mínimos incluso de mil dólares genera una burocracia excesiva que termina ralentizando la gestión municipal y afectando directamente a los ciudadanos.
Ruiz Díaz subrayó que cerrar la llave de los fondos equivale a asumir el control, lo cual distorsiona el espíritu de la ley de descentralización, creada para que el gobierno central se concentre en temas nacionales y los municipios gestionen los asuntos locales.
Un precedente peligroso
Uno de los principales focos de preocupación del jurista es el precedente que podría quedar establecido.
“Este Contralor se va a ir un día, pero va a llegar otro y va a decir: él lo hizo, yo también puedo hacerlo”, alertó, al señalar que esto podría derivar en una cadena de abusos institucionales que obligue, a futuro, a reformas constitucionales para limitar el alcance de la Contraloría.
Municipios: Basura, descentralización y contradicciones
Sobre el problema específico de la recolección de basura en San Miguelito, Ruiz Díaz recordó que se trata de una competencia local y cuestionó que el conflicto se haya escalado al nivel nacional.
“La basura no es un tema de política nacional, es un tema local. Ahí es donde viene la distorsión”, dijo, al recordar que experiencias anteriores, como la concesión en Panamá bajo el modelo de largo plazo, no resolvieron el problema y lo convirtieron en un negocio.
Además, llamó la atención sobre la falta de información pública respecto a las empresas que actualmente participan en la recolección de desechos en San Miguelito, señalando que no se observan contratos ni licitaciones visibles en Panamá Compra o portales de transparencia.
Riesgo político y desgaste institucional
El abogado advirtió que la estrategia de confrontación puede convertirse en un boomerang político.
“Si la Contraloría cree que le está haciendo un favor al gobierno, se equivoca. El Contralor debe ser neutral, no ponerse el pecho por nadie”, expresó, señalando que involucrarse en disputas con alcaldías incluso puede desprestigiar el propio cargo.
Sin plan estructural para la basura
Finalmente, Ruiz Díaz cuestionó la ausencia de una política pública integral para el manejo de desechos en el país.



