El exfiscal electoral Boris Barrios lanzó duras críticas al sistema de justicia panameño, al modelo electoral vigente y a la falta de independencia judicial, asegurando que el país arrastra fallas estructurales que afectan directamente al ciudadano.
Críticas al sistema judicial
El exfiscal fue especialmente severo con el funcionamiento de la justicia penal, señalando falta de preparación, independencia y vocación ética en jueces y fiscales. A su juicio, el modelo actual fracasó, pero se mantiene por conveniencia política.
Barrios advirtió que la ausencia de una verdadera carrera judicial y de escuelas de formación para jueces y fiscales debilita la credibilidad del sistema, a diferencia de modelos como el de República Dominicana o Estados Unidos, donde el acceso se da por mérito y concurso.
Acuerdos reservados y corrupción
Sobre los casos de alto perfil, como Odebrecht, cuestionó los acuerdos de colaboración reservados y los calificó como beneficios desproporcionados para delincuentes de “saco y corbata”.
Justicia electoral: “peor que la ordinaria”
Barrios aseguró que la situación de la justicia electoral es incluso más grave. Señaló la falta de titularidad en la Fiscalía Electoral, la dependencia política de jueces administrativos y penales electorales, y la ausencia de independencia institucional.
Mientras no se separe la organización de elecciones de la administración de justicia electoral, advirtió, no habrá mejoras reales en el sistema.
Reformas electorales y voto cruzado
En cuanto a las reformas electorales, defendió la eliminación del voto plancha y la introducción del voto por lista abierta y cruzada en circuitos plurinominales, al considerar que permitiría una representación más fiel del electorado.
No obstante, alertó que este cambio requiere educación cívica y explicó que afecta directamente los intereses de los partidos políticos tradicionales.
Constitución y unidad nacional
Barrios se mostró escéptico frente a la posibilidad de una nueva Constitución a corto plazo. Aseguró que Panamá no tiene hoy la unidad nacional necesaria para un proceso constituyente y que un eventual referéndum terminaría con el rechazo ciudadano.
El problema de fondo
Para el exfiscal, el núcleo del problema es político: las reformas legales y electorales se hacen desde la conveniencia partidaria y no desde criterios técnicos o jurídicos.




