El proceso de precalificación de puertos busca identificar a las empresas que podrán participar en una futura concesión para el desarrollo de terminales portuarias estratégicas. La iniciativa, liderada por la ACP, apunta a fortalecer la capacidad logística del país, garantizar la neutralidad de la vía y generar ingresos para el Estado.
Según explicó Nicolás Solano, gerente de Desarrollo de Nuevos Negocios de la ACP, en esta fase la entidad recibirá toda la documentación necesaria para determinar cuáles empresas cumplen con los criterios establecidos. Solo aquellas que superen esta evaluación podrán ser consideradas como precalificadas. Destacó que esta etapa permite asegurar que el proceso continúe únicamente con compañías que demuestren un interés real y la capacidad de asumir proyectos portuarios de gran escala, lo que facilitará un diálogo más eficiente en las siguientes fases.
Modelo de concesión y propiedad de las terminales
El Canal de Panamá propone un modelo de concesión sobre tierras que forman parte de su patrimonio, ubicadas en Telfers, en el Atlántico, y en Corozal, en el Pacífico. En este esquema, el concesionario será responsable de la construcción y operación de las terminales. No obstante, la propiedad de los terrenos, la infraestructura y los activos estratégicos se mantendrá en manos de la ACP. La concesión se plantea inicialmente por un período de 20 años, con la posibilidad de renovación condicionada al cumplimiento de parámetros previamente establecidos.
Este modelo busca equilibrar la participación del sector privado con la protección de los activos del Estado, garantizando que, al finalizar la concesión, las terminales continúen siendo patrimonio del Canal de Panamá.
Impacto económico y generación de empleo
De acuerdo con estudios de factibilidad desarrollados por la ACP, las terminales portuarias tendrían el potencial de generar importantes ingresos durante su operación, al captar una demanda existente de transbordo de contenedores en la región.
Solano señaló que, además de los ingresos económicos, los proyectos impulsarán la creación de empleo tanto en la fase de construcción como en la etapa operativa. Asimismo, explicó que los excedentes generados se regirán por la Constitución y la ley orgánica de la ACP, por lo que deberán ser transferidos al Estado.
La ACP considera que estas terminales permitirán fortalecer la posición de Panamá como centro logístico regional y potenciar la sinergia entre los puertos y la operación del Canal.
Neutralidad, acceso abierto y supervisión
Uno de los puntos centrales del proceso es la garantía de neutralidad y acceso abierto a las terminales. El pliego establece que las concesiones serán para terminales abiertas y neutrales, disponibles para atender carga de cualquier naviera que lo solicite.
La ACP mantendrá supervisión directa sobre las operaciones y decisiones relevantes, con el fin de evitar concentraciones de mercado y proteger la neutralidad de la vía interoceánica. Incluso, se contempla la posibilidad de que el Canal tenga participación en instancias de decisión operativa. Solano subrayó que la entidad es especialmente cuidadosa en preservar la reputación y los principios de neutralidad que históricamente han caracterizado al Canal de Panamá.
Cronograma e inversión prevista
Según el cronograma preliminar, se estima que las operaciones de las terminales podrían iniciar a mediados o finales de 2029, considerando la complejidad del proceso de construcción. La inversión estimada es de aproximadamente 1.500 millones de dólares por terminal, bajo un esquema de aportes compartidos entre el concesionario y la ACP. Este modelo convierte al Canal no solo en propietario de los activos, sino también en participante directo del negocio.
El pliego de cargos, indicó Solano, establece de forma clara las condiciones contractuales, los mecanismos de resolución de disputas y las obligaciones de las partes, con el objetivo de brindar seguridad jurídica a las empresas interesadas.





