El diputado Ernesto Cedeño respondió a las críticas por el viaje a Taiwán, aclarando que no tuvo fines diplomáticos ni contradice la política de “una sola China”. Señaló que la invitación provino de amigos interparlamentarios y que no recibieron viáticos de la Asamblea. Añadió que la visita se limitó a temas comerciales, educativos y tecnológicos.
El diputado recalcó que Panamá continúa exportando productos a Taiwán y que existen empresas taiwanesas operando en el país, como Evergreen, además de intermediarios financieros que conectan ambas economías. A su juicio, mantener comunicación con un país con el que se sostienen relaciones comerciales “no viola ninguna norma internacional”.
Relaciones diplomáticas con Taiwán
También destacó que otros países sin relaciones diplomáticas con Taiwán como Japón, Estados Unidos y varios europeos mantienen intercambios comerciales sin que ello afecte sus compromisos geopolíticos, lo que, según él, refuerza su postura.
Ante la pregunta de si la visita respondía a riesgos o problemas en las relaciones comerciales existentes, Cedeño fue enfático: “No fuimos a resolver crisis, fuimos a conocer, aprender y ver oportunidades”. Mencionó especialmente el liderazgo mundial de Taiwán en semiconductores, señalando que Panamá podría aspirar a atraer inversiones o programas educativos vinculados a ese sector.
Reiteró que el grupo no solicitó ningún cambio en la postura oficial panameña frente a China: “Reconocemos que la política exterior es del Ejecutivo. Nosotros no fuimos a abogar por restablecer nada. Fuimos a ver cómo esas oportunidades pueden seguir beneficiando a los panameños”.