El exdefensor del Pueblo, Eduardo Leblanc, advirtió que los principales problemas del sistema penitenciario panameño continúan sin resolverse y aseguró que, en muchos centros penales, el control de los pabellones sigue en manos de líderes de bandas y no de las autoridades.
Problemáticas en las cárceles
Entre las principales carencias mencionó los problemas en la distribución de alimentos, la falta de acceso al agua potable y las deficientes condiciones de infraestructura en varios centros penitenciarios del país.
Según explicó, existen cárceles donde el suministro de agua sigue siendo un problema permanente. Citó el caso del centro penitenciario de Colón, donde aseguró que el acceso al agua ha sido una dificultad constante, así como otras instalaciones en Chiriquí que enfrentan limitaciones similares.
Leblanc reconoció algunos avances durante la actual administración encabezada por la ministra de Gobierno, Dinoska Montalvo, pero consideró que las acciones siguen siendo insuficientes frente a la magnitud de los problemas acumulados.
Control de los pabellones
Uno de los aspectos que más preocupa al exdefensor del Pueblo es la falta de clasificación de la población penitenciaria, situación que, a su juicio, ha permitido que los líderes de grupos criminales ejerzan influencia dentro de los pabellones.
Explicó que cuando las autoridades intentan recuperar el control de estos espacios suelen producirse conflictos, debido a que las estructuras internas ya han consolidado mecanismos de poder propios.
A juicio de Leblanc, la ausencia de una política penitenciaria sostenida y una estrategia de inteligencia penitenciaria de largo plazo han impedido corregir estas distorsiones.
Investigación de las muertes
Indicó que, al encontrarse bajo custodia estatal, corresponde a las autoridades esclarecer de forma transparente las circunstancias de los fallecimientos.
Leblanc recordó además que la violencia dentro de los centros penitenciarios suele estar vinculada al comportamiento de la criminalidad fuera de las cárceles.