El Gobierno de China calificó de “absurdo” y “extremadamente ridículo” el fallo del Tribunal Supremo de Panamá que anuló la concesión de dos puertos cercanos al Canal de Panamá a la empresa hongkonesa CK Hutchison, y advirtió que el país centroamericano “pagará un alto precio” si no revierte la decisión.
Pekín cuestiona la legalidad del fallo panameño
“El fallo es absurdo desde el punto de vista legal, tiene fallas en la lógica y es extremadamente ridículo”, señaló el organismo, que instó a las autoridades panameñas a “reconocer la situación y corregir su rumbo”.
China denuncia presiones de potencias extranjeras
Aunque el comunicado no menciona de forma directa a Estados Unidos, apunta a “ciertos países” que fuerzan a otros a “someterse a su voluntad”, en una referencia velada a Washington, que celebró el fallo judicial panameño y había cuestionado previamente la supuesta influencia china en el Canal.
Acusaciones de falta de independencia judicial en Panamá
El organismo chino fue más allá al calificar el fallo como “cómplice con el mal” y “verdaderamente vergonzoso y patético”, al tiempo que denunció una supuesta “sumisión” de las autoridades panameñas ante la hegemonía extranjera.
China defiende la concesión y habla de violación del Estado de derecho
Según Pekín, la concesión portuaria estuvo vigente durante casi 30 años y sus renovaciones fueron validadas por las autoridades panameñas y los organismos reguladores, por lo que considera que la anulación constituye una “grave violación del Estado de derecho y del espíritu del contrato”.
La Oficina destacó que CK Hutchison invirtió más de 1.800 millones de dólares en Panamá, generando miles de empleos, y acusó al país de despojar a la empresa de sus derechos de explotación “de forma brutal y salvaje”.
El fallo de la Corte Suprema y el trasfondo geopolítico
El Tribunal Supremo de Panamá declaró inconstitucional el contrato de concesión entre el Estado y Panama Ports Company (PPC), filial de CK Hutchison, que desde 1997 opera los puertos de Balboa, en el Pacífico, y Cristóbal, en el Atlántico, en ambos extremos del Canal.
El conglomerado hongkonés había acordado el año pasado la venta de la concesión a un consorcio liderado por el gestor estadounidense BlackRock, pero la operación quedó paralizada en medio de la creciente disputa geopolítica entre China y Estados Unidos.
Demandas, arbitraje y reclamos de indemnización
En este contexto, el contralor general de Panamá, Anel Flores, presentó el pasado 30 de julio dos demandas ante la Corte Suprema contra la concesión, basadas en una auditoría que detectó “numerosas irregularidades” en el contrato.
Tras el fallo judicial, Panama Ports Company anunció el inicio de un proceso de arbitraje internacional contra Panamá, al considerar que enfrenta una “campaña dirigida específicamente” en su contra, y adelantó que reclamará una indemnización amplia.





