El Hospital Santo Tomás (HST) dio inicio a una nueva jornada de cirugías de reemplazo de rodilla en colaboración con la organización estadounidense Operation Walk, esto para mejorar la movilidad y la calidad de vida de decenas de panameños.
Luis Carlos Bravo, director Médico del HST, indicó que esta es la primera de dos intervenciones programadas para este año, siendo la próxima en el mes de octubre.
La jornada destaca por un modelo de trabajo conjunto donde la organización internacional aporta los insumos y prótesis de alto costo en el mercado, mientras que el hospital dispone de salones de operaciones, personal de ortopedia, anestesiología y enfermería, resaltó el dr. Bravo.
Ronald Pérez Valdés, ortopeda y traumatólogo con especialidad en rodilla del Hospital Santo Tomás, explicó que la enfermedad degenerativa de la rodilla provoca dolor severo, deformaciones y limitaciones para caminar y realizar actividades diarias, afectando significativamente la calidad de vida de los pacientes.
Detalló que, en etapas avanzadas, la cirugía consiste en reemplazar el cartílago articular desgastado por prótesis de metal y plástico para devolver movilidad y disminuir el dolor.
Indicó que este procedimiento se realiza de manera permanente en el Hospital Santo Tomás; sin embargo, debido a la gran cantidad de pacientes atendidos, periódicamente se desarrollan jornadas especiales para aumentar el número de cirugías.
A través de estas jornadas se atienden pacientes provenientes de Chiriquí, Herrera, Los Santos, Darién, Colón, Veraguas, Guna Yala y la ciudad de Panamá.
La actividad cuenta con el respaldo de grupos filantrópicos estadounidenses que donan las prótesis, cuyo costo puede alcanzar aproximadamente 3,500 dólares por paciente.
Evaluaciones
Dijo que las evaluaciones médicas se realizan los jueves y las intervenciones quirúrgicas continúan durante viernes y sábado, extendiéndose en algunos casos hasta el domingo.
También resaltó que el éxito de estas jornadas depende del trabajo coordinado entre ortopedistas, fisioterapeutas, personal de enfermería, nutrición, laboratorio, banco de sangre y archivos clínicos.
En cuanto a la recuperación, explicó que los pacientes permanecen hospitalizados entre uno y dos días y comienzan a caminar y recibir fisioterapia pocas horas después de la cirugía. Posteriormente continúan terapias de rehabilitación y controles periódicos para fortalecer la musculatura y mantener la movilidad adecuada de la rodilla.
El especialista enfatizó que la prevención es fundamental para evitar el deterioro articular, especialmente mediante el control del sobrepeso y la obesidad, factores que aumentan considerablemente la presión sobre las rodillas.
Mencionó que traumatismos, accidentes y enfermedades como artritis reumatoide y lupus pueden acelerar el desgaste de las articulaciones.




