La calificadora de riesgo Moody's Ratings dijo este martes que la anulación de la concesión al conglomerado chino CK Hutchison para la operación de dos puertos en torno al Canal de Panamá no afecta directamente, al menos en un primer momento, el perfil crediticio del país, que ha implementado una serie de políticas macroeconómicas ante el riesgo de perder el grado de inversión.
El Gobierno panameño anunció el pasado 30 de enero que APM Terminal Panama, subsidiaria del grupo AP Moller-Maersk, asumirá transitoriamente la operación de ambos puertos una vez se concrete la salida de PPC y durante el tiempo que tome realizar una nueva licitación "abierta y transparente" de la concesión.
Sin embargo la agencia, que mantiene el grado de inversión de Panamá en Baa3 con perspectiva negativa, señala que el "posible inicio de un arbitraje internacional por parte del concesionario (chino) constituiría un pasivo contingente que podría tener implicaciones para las finanzas públicas, un factor clave en la calificación soberana".
"Si bien un fallo adverso contra el Estado podría complicar la consolidación fiscal, consideramos poco probable que dicho proceso se resuelva en el corto plazo", agregó Moody's.
La PPC afirmó en un comunicado que el fallo judicial que le quita la operación de los dos puertos "carece de fundamento jurídico" y que no descarta activar "procedimientos legales e internacionales" ante esta decisión.





