El presidente de la República, José Raúl Mulino, lideró el acto de entrega y apertura del nuevo Centro Femenino de Rehabilitación La Esmeralda (CEFERE). Esta obra, gestionada por el Ministerio de Gobierno, se completó en solo 18 meses, dotando al país de una moderna instalación penitenciaria especializada para mujeres privadas de libertad.
Junto a la primera dama, Maricel Cohen de Mulino, y la ministra de Gobierno, Dinoska Montalvo, el mandatario resaltó que el concepto de esas instalaciones busca potenciar la resocialización y reinserción de las detenidas. El proyecto cumple normativas de las Naciones Unidas para el tratamiento de los privados, garantizando condiciones adecuadas y el respeto a los derechos humanos.
El proyecto tuvo una inversión de 22 millones de dólares
Por su parte, la ministra Montalvo detalló que este proyecto es parte del fortalecimiento del sistema penitenciario panameño, con una inversión aproximada de B/.22.4 millones y una capacidad para 520 privadas de libertad.
“Esta es una visión que usted inició: un sistema donde las cárceles sean productivas y existan espacios para la disciplina y el orden. No vinimos a ganar aplausos fáciles, sino a imponer orden donde el caos tenía el control; hoy vemos una realidad donde la justicia empieza a ser más justa y la condena cumple su fin: devolver ciudadanos capaces de tener un nuevo inicio”, señaló Montalvo.
Asimismo, la ministra anunció que el actual CEFERE Cecilia Orillac de Chiari será transformado en un Centro de Transición para mujeres en fase de prelibertad, reforzando su proceso de reinserción social.
“Dos administraciones previas dejaron actos públicos, licitaciones y anticipos, pero ni una sola piedra puesta. La indiferencia tomó control en los centros penitenciarios. Al llegar al Ministerio, encontramos un sistema penitenciario que funcionaba como un depósito de vidas humanas donde la humillación era ley y se traficaba con la miseria humana. Ahora tiene una visión de resocializar real”, resaltó.



