La exlegisladora Gloria Young lanzó duras críticas contra el Ejecutivo y el proyecto que busca eliminar el Ministerio de la Mujer, al que calificó como una conquista histórica producto de casi 40 años de lucha sostenida por mujeres de todas las corrientes políticas y sociales del país.
“El Ministerio de la Mujer no nació a la carrera”
Según la exlegisladora, es falso que el Ministerio de la Mujer haya sido creado “a la carrera” o por intereses políticos. “Todos los ministerios son políticos porque diseñan políticas públicas, pero este es el que más tiempo tomó construirse”, afirmó. Recordó que el proceso pasó por oficinas, direcciones, institutos y leyes, con respaldo de compromisos internacionales que hoy son normas de la República. “Echar eso para atrás es un acto inconstitucional”, advirtió.
También desmontó el argumento de la supuesta burocracia. El Ministerio de la Mujer maneja apenas el 0.5 % del presupuesto nacional y, aun así, ha desarrollado una estructura técnica robusta, con más de 362 indicadores de género y una red de mecanismos que articula oficinas de género en todas las instituciones públicas, algo que subrayó ningún otro ministerio ha logrado.
Young destacó que el ministerio diseñó políticas públicas con participación real de mujeres sindicalistas, indígenas, rurales, profesionales e intelectuales, con planes que se proyectan hasta 2030 y 2036. “Eso es técnica, eso es ciencia, eso es evidencia”, dijo, insistiendo en que lo que falta no es recorte, sino más personal técnico especializado.
Contradicción del Gobierno
La exlegisladora también señaló la contradicción del Gobierno en el plano internacional. Recordó que Panamá presentó ante Naciones Unidas la creación del Ministerio de la Mujer como uno de sus grandes avances en derechos humanos y recibió felicitaciones de varios países. “No puedes decirle al mundo una cosa y hacer lo contrario en casa”, reclamó.
Además, Panamá ostenta actualmente liderazgos regionales en organismos de mujeres de la OEA y Centroamérica, precisamente como resultado del trabajo del ministerio que hoy se pretende desmantelar.
Finalmente, Young denunció la falta de diálogo del presidente con más de 300 organizaciones de mujeres que integran una coalición nacional. “Ni siquiera quiso recibirnos. Cuando un presidente desprecia así a las mujeres de su país, eso preocupa”, concluyó.
El mensaje es claro y sin filtro: eliminar o debilitar el Ministerio de la Mujer no es eficiencia, es retroceso. Y el costo político, social e internacional podría ser más alto de lo que el Gobierno parece calcular.




