Panamá observa con "preocupación" la situación de Irán y está a favor de un diálogo que frene la crisis en ese país, donde "una barbaridad de gente" está muriendo en medio de protestas antigubernamentales, dijo este jueves el presidente panameño, José Raúl Mulino.
Panamá es miembro no permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y allí expresará esa posición, porque a su Gobierno le "preocupa la paz mundial", sostuvo Mulino.
Las protestas en Irán comenzaron el pasado 28 de diciembre en el Gran Bazar de Teherán, por la situación económica de la población, y se han ido extendiendo por el resto del país, dejando ya al menos 2.615 fallecidos confirmados, según datos facilitados por la organización civil Human Rights Activists News Agency (HRANA), que opera desde Estados Unidos.
Otros grupos de oposición, como la Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán (OMPI), elevan la cifra de fallecidos a más de 3.000, según cálculos basados en fuentes locales, hospitales, o familiares de las víctimas.
"En el Consejo de Seguridad hablará Panamá, como miembro que es por este 2026, y coordinaré esa posición con el embajador Eloy Alfaro en su momento", sostuvo Mulino.
El jefe de Estado recordó que "Panamá no tiene ni ha tenido nunca relaciones diplomáticas con Irán", ni "nunca tampoco" ha tenido "problemas" con ese país.
Hace siete días que las autoridades de Teherán cortaron el acceso a internet para evitar que la población pueda informar al exterior sobre la situación en el país.



