El representante de una cooperativa de artistas aseguró que el colectivo quedó “totalmente excluido” de la organización de los carnavales, pese a haber participado el año pasado cuando no había fondos estatales.
El vocero señaló que la cooperativa opera de forma formal, promueve la facturación electrónica y el cumplimiento tributario, y está regulada por las autoridades correspondientes. A su juicio, excluir a organizaciones de este tipo limita el impacto social y económico que puede tener el carnaval.
También cuestionó que, tras aprobarse un presupuesto municipal de 275 mil dólares para la actividad, el grupo no fuera tomado en cuenta. “Cuando no hubo recursos, estuvimos; ahora que los hay, nos sacan”, sostuvo.
El representante defendió que el carnaval puede convertirse en un producto cultural exportable y un motor económico si se planifica con tiempo, transparencia y visión de largo plazo. Añadió que evaluarán acciones legales y continuarán denunciando públicamente lo que consideran una decisión injusta.




