Tres días de negociaciones con Hamás sobre un cese del fuego en Gaza y la liberación de rehenes de Israel concluyeron el martes sin acuerdo, informaron funcionarios egipcios, menos de una semana antes del inicio del mes sagrado musulmán del ramadán, el plazo informal para llegar a una tregua.
Diálogos entre Israel y Hamás siguen en el aire
Dos funcionarios egipcios dijeron que la más reciente ronda de diálogos había concluido. Añadieron que el grupo armado palestino entregó una propuesta que los mediadores discutirán con Israel en los próximos días.
Hamás se niega a liberar todos los aproximadamente 100 rehenes que todavía tiene, o a los restos de otros 30, a menos que Israel ponga fin a su ofensiva, se retire de Gaza y libere a una gran cantidad de prisioneros palestinos, incluyendo milicianos prominentes que cumplen cadenas perpetuas.
Jihad Taha, vocero de Hamás, señaló que las negociaciones continuaban, pero que “la pelota está del lado israelí”. Dijo que hasta ahora Israel ha rechazado las demandas de Hamás de permitir el retorno de habitantes del norte de Gaza, de dar garantías de un cese del fuego y de una retirada total.
Nadie da su brazo a torcer
El primer ministro de Israel Benjamin Netanyahu ha rechazado las demandas de Hamás y ha dicho reiteradamente que la guerra continuará hasta que ese grupo palestino sea destruido y todos los rehenes sean liberados. Israel no envió una delegación a la más reciente ronda de negociaciones.
Un funcionario israelí dijo que Israel sigue esperando a que Hamás le entregue una lista de rehenes que siguen con vida y la proporción de cuántos prisioneros desea a cambio de cada rehén. No queda claro si esa información está incluida en la propuesta más reciente.
Los funcionarios israelíes y egipcios hablaron a condición de anonimato al no estar autorizados para dar esa información públicamente.
Benny Gantz, miembro del Gabinete de Guerra israelí y el principal rival político de Netanyahu, se reunió con altos funcionarios estadounidenses en Washington en un viaje que le valió una amonestación del primer ministro, en la más reciente manifestación de divisiones a lo interno del gobierno israelí.
Los mediadores esperaban poder forjar un acuerdo antes del ramadán, el feriado musulmán durante el cual, todos los años, suelen agravarse las tensiones en torno a un lugar disputado en Jerusalén. El feriado empezaría alrededor del 10 de marzo, dependiendo de la aparición de la luna.
La guerra comenzó con un ataque de Hamás contra el sur de Israel el 7 de octubre, en que los milicianos mataron a unas 1.200 personas, en su mayoría civiles, y se llevaron como rehenes a unas 250. Más de 100 rehenes fueron liberados durante un cese al fuego de una semana en noviembre.
Israel respondió con una ofensiva en la Franja de Gaza que según el Ministerio de Salud local ha matado a más de 30.000 palestinos. Grupos humanitarios dicen que los combates han desplazado a la mayoría de los 2,3 millones de habitantes del territorio y han dejado al borde la hambruna a una cuarta parte de ellos.
La agencia de la ONU para la infancia dijo el lunes que por lo menos 10 niños al parecer murieron en el aislado norte de Gaza por deshidratación y desnutrición.
“Probablemente hay más niños que luchan por sus vidas en algunos de los pocos hospitales que quedan en Gaza y probablemente aún más niños en el norte que no tienen acceso a ningún cuidado”, dijo en un comunicado Adele Khodr, directora regional de UNICEF para Oriente Medio y el Norte de África.