El representante de Rufina Alfaro, Iván Cheribín, aseguró que el proceso para la licitación del servicio de recolección de basura en San Miguelito se venía trabajando desde hace meses de forma conjunta entre la Alcaldía y el Consejo Municipal, con revisiones, ajustes y consensos previos al envío de los contratos.
Recolección de basura: el tiempo, el principal enemigo del proceso
Cheribín reconoció que la premura de los plazos fue el factor más crítico del proceso, especialmente considerando que se trataba de contratos por más de 3.8 millones de dólares, lo que exige un alto nivel de revisión. Afirmó que las observaciones señaladas por la Contraloría corresponden a aspectos técnicos que no maneja directamente el Consejo y que el pliego fue previamente revisado, sin que él pueda atribuir incongruencias a ninguna de las instituciones involucradas.
Sorpresiva entrada de la AAUD
La decisión de que la Autoridad de Aseo (AAUD) asumiera temporalmente la recolección tomó por sorpresa tanto al Consejo como a la Alcaldía, generando más dudas que respuestas sobre la duración de la medida, la frecuencia del servicio, los equipos disponibles y el manejo de la tasa de aseo, uno de los puntos que más preocupa a las autoridades locales. Cheribín subrayó que la prioridad es que la tasa no sea modificada y que el servicio no se limite solo a recoger basura, sino que responda a un plan integral para el distrito.
Finalmente, indicó que la expectativa del Consejo es que se mantenga abierta la posibilidad de retomar la licitación y que las decisiones que se tomen estén enfocadas en no afectar a los residentes de San Miguelito, evitando que el distrito vuelva a quedar atrapado en una crisis de recolección.

