La presidenta de APEDE, Giulia De Sanctis, afirmó que el problema de la recolección de basura no es exclusivo de San Miguelito, sino una falla estructural a nivel nacional. Señaló que la acumulación de desechos se repite en distritos como Portobelo y en el interior del país, evidenciando la debilidad de los municipios para asumir esta competencia.
También calificó como “inusual” el rol atribuido al contralor general como intermediario entre una empresa privada y una autoridad local, subrayando que los funcionarios deben limitarse estrictamente a lo que establece la ley.
Más allá del conflicto puntual, la líder empresarial insistió en que el país debe volver a los principios institucionales y apostar por el fortalecimiento de los gobiernos locales. “Los problemas de la gente deben resolverse desde lo local, no desde el centro”, sostuvo, advirtiendo que resolver crisis de forma improvisada termina creando problemas mayores.
Finalmente, alertó sobre el debilitamiento de la descentralización y la eliminación de las consultas públicas comunitarias para decidir el uso de los presupuestos municipales, e hizo un llamado a la Asamblea Nacional para revisar y corregir la normativa vigente.


