El diputado Jorge Bloise aseguró que la reforma educativa en discusión debe partir de lo básico: escuelas en condiciones dignas, con agua, electricidad y baños funcionales, antes de hablar de Internet al 100% o tecnología avanzada en las aulas.
Posteriormente, el debate pasará a un plano local con expertos nacionales y mesas de trabajo sectoriales para construir propuestas de consenso.
Según el diputado, el objetivo es llegar preparados a finales de febrero o inicios de marzo, cuando el Ejecutivo presente su propuesta de reforma, y entonces iniciar una gira nacional para escuchar a estudiantes, docentes y padres de familia en todas las regiones educativas del país.
Bloise cuestionó el anuncio oficial de Internet en todas las escuelas cuando, según dijo, existen centros educativos que no pueden operar por problemas estructurales.
El diputado insistió en que la prioridad debe ser garantizar servicios básicos, antes de avanzar hacia la digitalización. “Tenemos computadoras guardadas en cajas porque no hay electricidad para usarlas”, señaló.
En materia de reforma, Bloise subrayó que hay temas no negociables, como la carrera docente, la definición del perfil del educador, un sistema de escalafón que incentive la formación continua y capacitaciones de calidad. También cuestionó la fragmentación del currículo y planteó concentrar esfuerzos en menos asignaturas, con contenidos transversales bien integrados.
Otro punto clave, dijo, es atacar la exclusión educativa, garantizando alimentación y transporte escolar. “Un niño que come y puede llegar a su escuela no deserta. La deserción no es una decisión, es consecuencia de la vulnerabilidad”, afirmó.
Finalmente, Bloise hizo un llamado a la participación ciudadana en el proceso. “Una reforma educativa no cambia nada si la gente no se involucra. Esto es un tema país”, concluyó.




