Con el seguro como principal herramienta de respaldo al productor, el Instituto de Seguro Agropecuario (ISA) apuesta por la modernización y el fortalecimiento del sector agro. Así lo señaló Ariel Espino, gerente general de la institución, al presentar los avances alcanzados y los principales desafíos para ampliar la cobertura y fortalecer la confianza de los productores.
La digitalización fue culminada antes de lo previsto, lo que permitió a la institución consolidar una primera fase de modernización enfocada en la eficiencia operativa. Con esta herramienta, el ISA logra mayor control de los procesos y una atención más ordenada a los asegurados.
Según explicó Espino, actualmente se trabaja en una segunda fase que contempla nuevas iniciativas digitales, con el objetivo de ofrecer productos de seguro más accesibles, ágiles y acordes a las necesidades reales del productor nacional.
Articulación interinstitucional y fortalecimiento tecnológico
Como parte del proceso de modernización, el ISA ha establecido convenios con otras instituciones del Estado para facilitar la verificación de información clave. Entre estos acuerdos se incluyen mecanismos para validar la titulación de tierras y la identificación de los productores.
Estos convenios permiten reducir errores en los trámites y agilizar la emisión de pólizas, además de brindar mayor seguridad jurídica tanto a la institución como a los asegurados. La verificación de datos es un requisito fundamental para garantizar la transparencia del sistema. Y, subrayó que la incorporación de tecnología y el intercambio de información interinstitucional son elementos claves para fortalecer el seguro agropecuario y mejorar la experiencia del productor en sus gestiones con el ISA.
Crecimiento de asegurados y rubros atendidos
Al cierre del último período, el ISA registró aproximadamente 2,900 productores asegurados, con un crecimiento de entre 15% y 20% de nuevos clientes. Este aumento se reflejó en diversos rubros del sector agropecuario. La mayor demanda de pólizas se concentró en actividades como ganadería, arroz, maíz, raíces y tubérculos, sectores altamente expuestos a riesgos climáticos y productivos. En algunos casos, los productores ya han recibido indemnizaciones tras reportar pérdidas.
El gerente general resaltó que estos resultados confirman la importancia del seguro agropecuario como un mecanismo de protección financiera, especialmente en un contexto de alta vulnerabilidad para el sector productivo.
Retos de cobertura y percepción del productor
Ariel Espino reconoció que uno de los principales retos del ISA es la percepción que tienen algunos productores sobre el servicio, especialmente en relación con los tiempos de atención de los reclamos. En ese sentido, explicó que el reglamento establece plazos estrictos para reportar contingencias.
El incumplimiento de estos plazos, generalmente de 48 horas, impide que la institución pueda procesar los reclamos, lo que genera inconformidad entre algunos asegurados. Por ello, el ISA trabaja en reforzar la orientación y comunicación con el productor.
Espino recordó que el ISA es la única institución en Panamá dedicada exclusivamente al aseguramiento agropecuario, con pólizas subsidiadas. No obstante, indicó que persiste el desafío de ampliar la cobertura en rubros con menor participación y fortalecer la confianza del sector en el seguro como herramienta preventiva.



