En medio de la creciente polémica por la reforma a la Ley de la Caja de Seguro Social (CSS), César Herrera, director ejecutivo de Finanzas de la institución, salió al paso de las críticas y denunció una “campaña de desinformación” que, según él, ha distorsionado los alcances reales de la normativa. Herrera detalló que el 99% de las demandas planteadas por el sector laboral durante las mesas de diálogo fueron aprobadas en la nueva ley.
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No se modificó la edad de jubilación.
Se aumentaron los aportes del Estado en $966 millones.
Los empleadores también asumirán un incremento escalonado del 3 %.
No se tocaron los beneficios adquiridos por trabajadores bananeros ni estacionales.
Las pensiones del sistema mixto recibirán mayores aportes (de 10 % a aproximadamente 15 %).
Se aprobó mayor transparencia y gobernabilidad de la junta directiva.
La CSS tendrá un portafolio de inversión más amplio, aunque administrado mayormente por la institución.
La calculadora oficial, pendiente de publicación por la CSS
Uno de los principales esfuerzos para contrarrestar la desinformación será el lanzamiento de una calculadora virtual oficial, que permitirá a los asegurados visualizar su proyección de pensión en base a sus aportes reales.
“Queremos que la gente vea su realidad. No queremos lanzar una herramienta a medias, por eso estamos tomando el tiempo necesario para probarla bien”, dijo Herrera, quien señaló que la plataforma debería estar lista esta misma semana.
Además, anunció que están formando voceros internos para comunicar mejor los cambios de la ley y explicar los escenarios reales que enfrentará cada trabajador.
“Las pensiones dependen del crecimiento del país”
El director fue enfático al decir que, sin crecimiento económico, las mejoras al sistema seguirán siendo limitadas. “Si tenemos malos salarios, vamos a tener malas pensiones. El Estado debe generar condiciones para el desarrollo del sector privado”, aseguró.
Herrera concluyó que el nuevo sistema de pensiones, basado en cuentas individuales, favorece a quienes inician su vida laboral temprano y mantienen cotizaciones estables. Aunque reconoció que no se trata de una ley perfecta, insistió en que “es una ley que resuelve el problema inmediato: garantizar las pensiones actuales y mejorar las futuras”.