La Iglesia ortodoxa de Rusia se mostró dispuesta este miércoles a un nuevo encuentro entre el patriarca Kirill, cercano al presidente Vladimir Putin, y el papa Francisco a pesar de las tensiones entre ambas confesiones por la guerra de Ucrania. El pontífice argentino inauguró el miércoles una cumbre interreligiosa en Kazajistán marcada por la ausencia de Kirill, que respalda la invasión en Ucrania, condenada por Francisco como una "agresión cruel" y "bárbara".
El alto responsable ortodoxo dijo que el papa consideraba este encuentro como "necesario", pero lamentó que hubiera "anulado" una reunión prevista en junio en Jerusalén.
"Esta entrevista era muy inesperada y está claro que este tipo de expresión no ayuda a la unidad de los cristianos", afirmó.
"Tenemos que ir hacia adelante, es importante que dos líderes religiosos continúen este camino para hacer todo lo que nosotros, como cristianos, podemos hacer para ayudar a la gente", añadió.
- No instrumentalizar "lo sagrado" -
En su discurso inaugural del miércoles, el papa advirtió contra la instrumentalización de "lo sagrado" y "el fundamentalismo" ante líderes religioso de todo el mundo participante en una cumbre en Kazajistán.
"Liberémonos de esas concepciones reductivas y ruinosas que ofenden el nombre de Dios por medio de la rigidez, los extremismos y los fundamentalismos, y lo profanan mediante el odio, el fanatismo y el terrorismo", añadió.
A sus 85 años y con dolores de rodilla, el papa llegó el martes a Nursultán para una visita de tres días al país más grande de Asia Central, en el que es su 38º viaje al extranjero desde su elección en 2013.
En el encuentro participan un centenar de delegaciones de 50 países. Entre ellos hay numerosos líderes musulmanes como el gran imán de Al Azhar, la institución más alta del islam sunita con sede en El Cairo.
En una referencia indirecta a Ucrania, Jorge Bergoglio aseguró que en estos días "marcados por el flagelo de la guerra (...) se necesita un sacudón y se necesita, hermanos y hermanas, que venga de nosotros".
Por su parte, el patriarca Kirill envió a los participantes del congreso un mensaje de video que se colgó en la web de la Iglesia ortodoxa de Rusia.
"Hoy, más que nunca, es difícil para la gente orientarse en el flujo de información, resistir a los ataques ideológicos y conservar un espíritu lúcido y una paz espiritual", lamentó.
Rusia se considera blanco de las ambiciones de dominio de Occidente y de una campaña mediática y política antirrusa, especialmente después de la invasión de Ucrania.





