El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó este jueves que su país está dispuesto a dialogar con Estados Unidos (EEUU) sobre cualquier tema, pero "sin presiones", en momentos en que Washington multiplica sus amenazas contra la isla.
Ese diálogo tendrá que darse desde "una posición de iguales, en una posición de respeto a nuestra soberanía, a nuestra independencia, a nuestra autodeterminación" y sin "injerencia en nuestros asuntos internos", agregó.
Desde el ataque del 3 de enero en Venezuela, con el que depuso al presidente Nicolás Maduro, principal aliado de Cuba, y tomó el control del sector petrolero venezolano, Donald Trump ha multiplicado sus amenazas contra la isla.
Además de cortar el suministro de petróleo venezolano y el dinero de Caracas hacia la isla, Trump firmó el jueves un decreto que contempla la imposición de aranceles a aquellos países que vendan crudo a La Habana, bajo el argumento de que la isla supone una "amenaza excepcional" para su país.
El lunes, el magnate republicano aseguró que México, que suministra petróleo a Cuba desde 2023, dejaría de hacerlo.
Díaz-Canel destacó que las medidas anunciadas por el "gobierno imperial", que pretende asfixiar la economía de la isla, han llevado al país a "enfrentar un desabastecimiento agudo de combustible".
Trump también ha instado a La Habana a "alcanzar un acuerdo" o enfrentar consecuencias no especificadas, e insiste en que ha iniciado conversaciones con altas autoridades de la isla y que estima que culminarían en un acuerdo.
"No existe un diálogo específicamente en estos momentos, pero sí ha habido intercambio de mensajes", dijo el lunes a la AFP el vicecanciller cubano, Carlos Fernández de Cossío.





