Panamá busca consolidarse como un destino atractivo para la inversión extranjera. Durante su intervención en la Asamblea de Gobernadores del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el presidente de la República, José Raúl Mulino, hizo un llamado directo a los inversionistas internacionales a apostar por el país.
"Hoy, invertir en Panamá es invertir en un país con reglas del juego claras, donde la seguridad jurídica es una política de Estado, no un discurso. El capital no huye del ajuste, huye de la improvisación, y en Panamá se acabó la improvisación y el populismo. Estamos potenciando nuestra ventaja natural a través de una integración comercial estratégica que trasciende nuestras fronteras. Nuestra reciente incorporación al Mercosur como Estado asociado no es un hecho aislado, sino la pieza definitiva para consolidarnos como el puente de conexión más eficiente y dinámico de las Américas", dijo Mulino.
Señales positivas de estabilidad
Sobre este mensaje, el consultor empresarial René Quevedo señaló que el país ha dado pasos importantes, como la reducción del déficit fiscal y la salida de listas discriminatorias que afectaban su reputación internacional, lo que envía señales positivas de liderazgo y compromiso con la estabilidad económica.
"Creo que es importante destacar el manejo que le está dando el gobierno a todo este tema con Panama Ports. Hay continuidad laboral, continuidad operativa, cosa que no pasó con la mina. Entonces creo que es un tema importante, se está tratando de mandar un mensaje de que somos un país predecible. Obviamente tenemos un largo trayecto que recorrer. El liderazgo que teníamos hace unos años, como punto de referencia, en el 2019 nosotros ingresamos 4.600 millones de flujo de inversión extranjera", dijo Quevedo.
No obstante, advirtió que el reto ahora es fortalecer la confianza y la predictibilidad. Asegura que el desafío es convertir los avances macroeconómicos en confianza sostenida, que se traduzca en más inversión y más empleos formales para los panameños.




