El vicepresidente de la FIFA Sándor Csányi retiró su apoyo al presidente del máximo organismo del fútbol mundial Gianni Infantino alegando que el despido de Kevin Lamour, director de operaciones, es la "gota que colma el vaso".
"El hecho de que el despido se haya desencadenado por sus críticas a la iniciativa mencionada anteriormente, la cual tú mismo admitiste al final que era errónea, apunta a graves deficiencias en el juicio profesional, los estándares éticos y las habilidades de liderazgo", señala en la carta.
"Kevin (Lamour) hizo sus deberes de acuerdo con un alto estándar profesional y ético y, como un ejecutivo altamente competente, hizo contribuciones significativas a la transparencia en las operaciones de la organización", añade.
Lamour, según desveló la radio francesa RMC Sport, envió este martes otra carta a los empleados de la FIFA en la que decía: "Nunca olvidéis que en la vida no se trata de hacer lo que es fácil, sino de hacer lo que es justo. La gran mayoría de vosotros ha entendido esto y lo ha puesto en práctica en su trabajo".
La federación húngara, que preside Csányi, ya había hecho llegar a los medios del país su rechazo a FFE, calificando la iniciativa de "inaceptable", pero no había aclarado su postura acerca de Infantino.
El húngaro es uno de los ocho vicepresidentes de la FIFA, que forman parte del Consejo del organismo, principal órgano de toma de decisiones. Este órgano, además, es el encargado de elegir al presidente de la FIFA cada cuatro años.




