El Gobierno de Nicaragua notificó al Parlamento Centroamericano (Parlacen) su decisión de abandonar este organismo regional, en medio de crecientes cuestionamientos internacionales a las reformas impulsadas por el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Nicaragua se aleja del Parlacen
La presidenta del Parlacen, la diputada guatemalteca Karla Gutiérrez, confirmó que la directiva recibió la comunicación oficial y adelantó que el asunto será presentado ante el pleno después de una sesión.
El organismo regional tiene su sede en Ciudad de Guatemala y está integrado por Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Panamá y República Dominicana. Sus resoluciones no tienen carácter vinculante.
La salida representa un nuevo distanciamiento de Nicaragua de organismos internacionales y regionales. En 2023, el Gobierno de Ortega también concretó su retiro de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Reformas generan críticas internacionales
El anuncio ocurre mientras Nicaragua enfrenta críticas por cambios constitucionales y electorales promovidos por el Gobierno.
Ortega, quien permanece en el poder desde hace casi dos décadas, anunció en julio que Nicaragua dejaría de celebrar elecciones. Posteriormente, la Asamblea aprobó una reforma constitucional que restringe la participación electoral de personas vinculadas, entre otros casos, con intentos de golpe de Estado, consideradas “traidoras a la patria” o que soliciten intervención militar o bloqueos económicos.
El Gobierno nicaragüense sostiene que sectores opositores intentaron derrocar a Ortega durante las protestas de 2018 con respaldo de Estados Unidos. Según Naciones Unidas, la represión de esas manifestaciones dejó alrededor de 300 muertos y provocó el exilio de cientos de miles de personas.
OEA crea grupo para abordar la situación
La salida del Parlacen también se produce después de que los países miembros de la OEA acordaran crear un grupo para abordar con Managua el denominado “desmantelamiento” de la democracia en Nicaragua.
El Gobierno de Ortega ha ido reduciendo su participación en distintos espacios internacionales. Además de la OEA, Nicaragua se ha desvinculado de organismos como el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas y la Unesco.
Nicaragua tenía influencia dentro del Parlacen
Antes de anunciar su salida, Nicaragua mantenía una influencia importante dentro del Parlamento Centroamericano y había promovido la incorporación de China y Rusia como países observadores.
El Parlacen, creado como espacio de integración política regional, también ha sido objeto de críticas por la inmunidad que brinda a algunos de sus integrantes frente a procesos judiciales en sus respectivos países.
Con la salida de Nicaragua, el organismo regional deberá abordar ahora las implicaciones de la decisión y el futuro de la representación nicaragüense dentro de la institución.






