El ministro de Salud, Fernando Boyd Galindo, cuestionó que se plantee de manera general una reducción de la planilla estatal y sostuvo que, en el caso del sistema sanitario, el crecimiento del personal responde al aumento de la población y a las necesidades de atención.
Ministro pide diferenciar entre “botellas” y personal necesario
El ministro sostuvo que, si existen personas con nombramientos injustificados o que no cumplen una función dentro del Estado, esos puestos deben ser eliminados.
Sin embargo, planteó que esta situación es diferente en el sector salud, donde la expansión de la infraestructura debe ir acompañada de la contratación de profesionales y trabajadores.
Según Boyd Galindo, el objetivo debe ser identificar dónde existe personal sobrante, pero también dónde hacen falta trabajadores para responder a las necesidades de la población.
Minsa necesita cerca de 90 médicos especialistas
Otro de los principales desafíos señalados por el ministro es el déficit de especialistas. Boyd Galindo indicó que el Ministerio de Salud necesita cerca de 90 especialistas en distintas áreas, entre ellas neurología, neurocirugía, cardiología, anestesiología y gastroenterología.
El ministro explicó que el Gobierno trabaja en dos vías: formar a nuevos especialistas en Panamá y buscar mecanismos para atraer profesionales desde otros países o facilitar el retorno de médicos panameños que actualmente ejercen en el extranjero.
La situación, dijo, es particularmente compleja porque Panamá compite con países que tienen mayores posibilidades para ofrecer salarios y condiciones laborales a los especialistas.
Boyd Galindo también mencionó necesidades específicas en algunas regiones. Entre ellas, señaló que actualmente existe un solo cardiólogo en el área de Azuero, además de una disponibilidad limitada de anestesiólogos y oncólogos.
Buscan cambios para facilitar el ingreso al internado médico
El ministro también planteó la necesidad de revisar el proceso de formación de los médicos recién graduados.
Explicó que algunos profesionales han enfrentado dificultades para acceder a los internados de dos años, por lo que el Minsa estudia alternativas para transformar el proceso y eventualmente reducir su duración a un año, siempre que existan las condiciones académicas y de formación necesarias.
Boyd Galindo destacó que el internado constituye una etapa fundamental para que los médicos puedan completar su formación y posteriormente optar por ejercer como médicos generales o continuar con una residencia.
También hizo referencia a especialidades que han tenido dificultades para atraer candidatos. Citó como ejemplo la residencia de oncología, que en años anteriores llegó a quedar desierta.
Minsa analiza atraer especialistas extranjeros
Ante el déficit de profesionales, el ministro señaló que Panamá también debe evaluar mecanismos para atraer especialistas extranjeros y facilitar el regreso de médicos panameños que se formaron fuera del país.
El Minsa confirmó recientemente que analiza la posibilidad de contratar médicos especialistas extranjeros para cubrir vacantes críticas en áreas donde no exista suficiente personal panameño calificado.
Boyd Galindo explicó que existen obstáculos legales que deben ser revisados, entre ellos disposiciones contenidas en el Código Sanitario de 1947 relacionadas con los requisitos para médicos extranjeros que desean ejercer en Panamá.
El ministro sostuvo que el objetivo es encontrar soluciones junto con los gremios y asociaciones del sector, especialmente cuando existe una necesidad de atención que el país no puede cubrir con sus propios especialistas.
Telemedicina busca reducir presión sobre hospitales
La modernización tecnológica es otra de las estrategias planteadas por el Minsa. Boyd Galindo destacó el desarrollo de la telemedicina como una herramienta para acercar determinados servicios a los pacientes sin que necesariamente tengan que trasladarse a un centro hospitalario.
El Ministerio de Salud y la Presidencia presentaron recientemente nuevas plataformas digitales para gestionar citas, consultar resultados y medicamentos y recibir orientación médica mediante canales digitales.
El ministro sostuvo que parte de la atención puede brindarse desde los hogares, lo que permitiría reducir la presión sobre especialistas, hospitales, Minsa-Capsi y otras instalaciones.
Boyd Galindo advierte sobre impacto del vandalismo en centros de salud
El titular del Minsa también expresó su preocupación por los actos de vandalismo y robo en instalaciones sanitarias.
Según explicó, la pérdida de equipos médicos no solo representa un costo económico, sino que puede afectar directamente la capacidad de atención de los pacientes. En algunos casos, sostuvo, la reposición de equipos podría requerir nuevos procesos de contratación y licitación que pueden extenderse durante meses.
Por ello, planteó la necesidad de involucrar a las comunidades en la protección de los centros de salud y generar conciencia sobre la importancia de considerar estas instalaciones como parte del patrimonio de cada comunidad.
Minsa acelera descentralización de tratamientos contra el cáncer
Boyd Galindo también destacó las inversiones destinadas a ampliar los servicios médicos especializados fuera de la capital.
Uno de los proyectos mencionados es el desarrollo de que contará con aceleradores lineales para tratamientos contra el cáncer.
El Minsa informó recientemente que uno de los aceleradores ya se encuentra instalado y que el segundo está en proceso de instalación. El centro también contará con 15 sillones para quimioterapia y 15 puestos de diálisis, con capacidad para atender a pacientes de Chiriquí, Bocas del Toro, Veraguas y la comarca Ngäbe-Buglé.
La obra forma parte de la estrategia de descentralización de los servicios especializados para reducir la necesidad de que los pacientes tengan que viajar hasta la ciudad de Panamá para recibir determinados tratamientos.
En junio de 2026, el Minsa informó que la nueva unidad de oncología y medicina nuclear de Bugaba registraba un avance físico de 43 %.
Boyd Galindo sostuvo que la expansión de estos servicios permitirá acercar tratamientos de alta complejidad a pacientes de distintas regiones del país, como parte de una estrategia para distribuir la capacidad sanitaria más allá de la capital.




