En medio del proceso de renovación que vive el Partido Revolucionario Democrático, Balbina Herrera expuso la estrategia que aplicará desde la Secretaría General para estabilizar al colectivo tras la derrota del 2024 y reactivar la militancia. Aseguró que su gestión estará centrada en recomponer la estructura, unificar liderazgos y recuperar la presencia política del partido en todo el país.
Recalcó que el partido debe visitar a sus 4,200 delegados, revitalizar las directivas de corregimiento y garantizar procesos de formación interna:
Insistió en que este Comité Ejecutivo Nacional será operativo, no simbólico.
Responsabilidad tras la derrota electoral y renuncias internas
La secretaria general criticó las renuncias que se dieron en la dirigencia del PRD luego de la derrota en las elecciones del 5 de mayo de 2024. Señaló que muchos dirigentes abandonaron sus cargos sin completar el proceso de evaluación electoral que correspondía.
Añadió que esperaba que esos miembros permanecieran en el cargo hasta completar una renovación ordenada del CEN.
“El CEN quedó cojo y con pendientes. Nosotros tuvimos que asumir el duelo, las tensiones y las crisis internas”, dijo, explicando que el nuevo liderazgo ha funcionado como estabilizador del partido.
También añadió que, al no pertenecer a ninguna corriente específica, pudo ocupar una posición neutral que ahora le permite promover la unidad:
Institucionalidad y unidad de corrientes
Respondió a las críticas que la vinculan con una corriente interna ligada a Benicio Robinson. Y reiteró que su postura es institucional y que se reúne con todas las figuras históricas del partido, desde expresidentes hasta nuevos liderazgos.
Afirmó que no se puede construir un partido desde la comodidad, sino desde la responsabilidad:
A su vez, cuestionó a quienes exigen condiciones perfectas para participar.
Calendario partidario y rechazo a adelantar el congreso
Herrera descartó presiones de sectores que buscan adelantar el congreso del PRD antes de 2027. Explicó que el partido no está en condiciones financieras ni organizativas para ello y que adelantarlo sería irresponsable.
Aseguró que la prioridad es recomponer la estructura y restablecer la conexión con las bases antes de pensar en cualquier evento extraordinario:
Reveló que el proceso ya inició, pero subrayó la necesidad de fortalecer la comisión política con figuras vinculadas al territorio, no solo a la discusión teórica.
Roles institucionales entre presidencia y secretaría general
Sobre su relación con el presidente del partido, Benicio Robinson, Herrera recalcó que ambos roles están claramente definidos. Indicó que el PRD tiene liderazgos fuertes en varias provincias y que la Secretaría General desempeñará un papel más activo que en años anteriores.
Señaló que su responsabilidad será coordinar, organizar y garantizar que las decisiones fluyan desde y hacia las bases. También recordó que durante los periodos anteriores, la Secretaría General estuvo ocupada por figuras que no ejercieron plenamente sus funciones:
La dirigente reiteró que su papel será asegurar que el PRD vuelva a ser un partido de trabajo permanente, presencia territorial y disciplina orgánica.