Al menos tres migrantes murieron (dos venezolanas y un colombiano) y otra de nacionalidad venezolana se encuentra en estado reservado tras el naufragio este martes de una embarcación con 16 personas a bordo en el Caribe panameño que se dirigía a Puerto Obaldía, zona fronteriza con Colombia.
El Congreso General Guna Yala, la autoridad indígena de la comarca donde naufragó la embarcación, informó en un mensaje compartido en redes sociales que el naufragio se produjo tras volcar el bote, y de los 16 migrantes que iban a bordo, cuatro quedaron atrapados bajo la lancha.
El resto de los tripulantes a bordo fueron rescatados, detalló el Congreso General Guna Yala, que anotó que "un poco más temprano del día de hoy, otra embarcación con migrantes también sufrió percance, volteándose, pero, afortunadamente todos sobrevivieron".
Por su parte, la Autoridad Marítima de Panamá (AMP) confirmó los tres fallecidos y una cuarta persona en "estado de salud reservado", aunque no dio detalles sobre sus nacionalidades.
Investigaciones
La AMP lamentó "profundamente lo ocurrido" y adelantó que se dio inicio a las investigaciones correspondientes para "determinar las causas del incidente y establecer responsabilidades".
La cifra total de migrantes en flujo inverso que llegaron a Panamá en 2025, según las autoridades, fue de 22.833, de los cuales más del 90 % eran venezolanos, seguidos de colombianos, peruanos y ecuatorianos.
Este viaje a la inversa, de norte a sur, contrasta con el descenso casi total de los migrantes que cruzan la selva del Darién, la frontera natural entre Colombia y Panamá, hacia Estados Unidos, cuando solo en 2023, año récord, la atravesaron 520.000 viajeros irregulares, o más de 300.000 en 2024.
La drástica caída de los flujos migratorios hacia Norteamérica se atribuye a la dura política inmigratoria del Gobierno del presidente Donald Trump, basada en deportaciones masivas y fuertes restricciones internas para esta población, a lo que se suma medidas panameñas como el cierre de caminos en la selva del Darién.





