El gobierno de Panamá reconoció la dificultad de trasladar a tierra firme a las familias indígenas que habitan en las islas del Caribe, específicamente en el archipiélago de Guna Yala, amenazadas por el aumento del nivel del mar debido al cambio climático.
En 2024, unos 1.200 indígenas de la isla Gardí Sugdub fueron trasladados en lo que constituye una de las primeras migraciones planificadas de América Latina por efectos del cambio climático. Sin embargo, algunos habitantes aún permanecen en la isla pese al riesgo.
Gobierno reconoce prioridad y complejidad del traslado
El ministro de Medio Ambiente, Juan Carlos Navarro, señaló que el aumento del nivel del mar “nos preocupa muchísimo” y que el presidente José Raúl Mulino ha dado instrucciones para darle prioridad a esta situación.
No obstante, Navarro admitió que organizar nuevos traslados es difícil, debido a que la historia y cultura de los indígenas están profundamente ligadas al mar.
Situación geográfica y cultural de Guna Yala
La mayoría de las diminutas islas de Guna Yala se encuentran apenas 50 centímetros a 1 metro sobre el nivel del mar. Los científicos prevén que las aguas subirán aproximadamente 80 centímetros en los próximos años, lo que pone en riesgo hogares, medios de vida y patrimonio cultural.
Los habitantes dependen principalmente de:
- La pesca
- El turismo
- La producción de yuca y plátano, cultivados en la zona continental
Coordinación con autoridades indígenas
Guna Yala tiene leyes y normas internas propias, por lo que cualquier acción del gobierno requiere el consentimiento de las autoridades locales.
Navarro explicó que “es un proceso en marcha, culturalmente es muy difícil para ellos, pero seguiremos trabajando con las autoridades indígenas para tomar las medidas necesarias que garanticen su bienestar”.