El tradicional pan panameño, presente en la mesa de miles de hogares, comienza a proyectarse más allá de las fronteras como parte del potencial productivo del país. Así quedó evidenciado durante la visita de la viceministra de Comercio Exterior, Astrid Ábrego, a la planta de Industrias Alimentarias Ricas Viandas, S.A. (IARSA), ubicada en Capira, provincia de Panamá Oeste.
Durante el recorrido, se destacó la evolución de la organización, que pasó de su conocida cadena de supermercados a consolidarse como un productor de alimentos bajo la marca Rimith. Además, se compartió información sobre programas de capacitación para exportadores y los beneficios del sello “Hecho en Panamá”, en línea con sus planes de expansión.
Uno de los puntos clave de la visita fue la capacidad industrial de la planta panificadora, que cuenta con una de las líneas de producción de pan de molde más grandes de Centroamérica.
Desde esta operación, altamente automatizada, se elaboran cerca de 6,000 unidades por hora. “Estos productos se mantienen entre los preferidos por los panameños, con presencia en todo el país”, explicó el ingeniero David Riba, gerente general de IARSA.
La empresa produce entre 200 y 250 variedades de panadería y pastelería, cumpliendo con estándares internacionales de inocuidad bajo el esquema de certificación FSSC 22000.
Inversión y generación de empleo en Panamá Oeste
El crecimiento de la compañía también se refleja en el Parque Industrial Tecnoalimentario Rimith, ubicado en La Pita, desarrollado sobre unas 33 hectáreas con una inversión aproximada de 100 millones de dólares.
Este complejo integra diversas operaciones productivas y logísticas, consolidándose como un eje clave para el sector alimentario. Además, impulsa nuevas inversiones en tecnología, incluyendo líneas semiautomatizadas y proyectos enfocados en panes artesanales y de masa madre.
En términos de empleo, IARSA genera más de 500 plazas de trabajo, mientras que el parque industrial supera las 1,200. Cerca del 80% del personal proviene de comunidades cercanas, incluyendo jóvenes, mujeres y personas con discapacidad.
Proyección internacional
Durante la visita, la viceministra Ábrego subrayó el potencial exportador de la empresa.
“Desde el MICI respaldamos a empresas que representan lo mejor de Panamá: innovación, compromiso y talento. Este tipo de industrias no solo fortalecen el mercado interno, sino que también tienen el potencial de proyectar al país hacia nuevos mercados”, afirmó.
Con el acompañamiento del MICI, la empresa avanza en su estrategia para ingresar a mercados regionales, consolidando una cadena de valor que impulsa empleo, innovación y desarrollo local.
La visita dejó en evidencia cómo un producto cotidiano como el pan puede convertirse en un motor de crecimiento económico y proyección internacional para Panamá.