El director general de la Secretaría Nacional para el Desarrollo de los Afrodescendientes (SENADAP), Nolis Boris Góndola, denunció presuntas injerencias que afectarían la autonomía institucional y posibles irregularidades administrativas en nombramientos y funcionamiento interno. Asegura que estas situaciones han limitado su gestión y el desarrollo normal de la entidad, generando tensiones en su proceso de organización y consolidación.
El funcionario afirmó que recibió instrucciones para realizar nombramientos que, a su juicio, no cumplían con los perfiles técnicos requeridos, lo que consideró una vulneración a la normativa interna.
En medio de estas tensiones, también denunció la existencia de personal que no cumplía funciones activas dentro de la institución, a quienes se refirió como posibles “botellas”, y aseguró haber iniciado procesos de separación de al menos siete u ocho personas.
Sin embargo, indicó que dichas decisiones no habrían sido aceptadas por instancias administrativas como la Contraloría, lo que generó trabas en la depuración interna.
Góndola también afirmó que, tras las diferencias con la administración, fue separado del cargo mientras se adelanta una investigación, y que incluso se le habría restringido el acceso a las oficinas.
Pese a ello, defendió su gestión al frente de la institución, destacando la organización inicial de la entidad, la articulación con organizaciones sociales y el impulso de propuestas para incluir la variable afrodescendiente en políticas públicas de salud y estadística nacional.
El funcionario aseguró que su objetivo ha sido fortalecer la representación de la población afrodescendiente en la agenda del Estado y que continuará defendiendo la autonomía institucional establecida por ley.




