El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, reafirmó este jueves ante el Congreso la soberanía española sobre Ceuta y Melilla, en medio de las tensiones con Marruecos por la crisis migratoria y las recientes declaraciones de funcionarios marroquíes sobre ambos territorios.
Sánchez advierte que España actuará si aparecen pruebas
El jefe del Ejecutivo español, cuestionado por sectores de la oposición de derecha y extrema derecha por su gestión de la crisis migratoria, aseguró que el Gobierno respondería con firmeza si aparecieran pruebas que vincularan directamente a Marruecos con los acontecimientos.
La polémica se intensificó después de que medios de comunicación difundieran un informe policial que señalaba una presunta “permisividad” de las fuerzas de seguridad marroquíes durante el ingreso masivo de personas desde territorio marroquí hacia Ceuta.
Marruecos reclama Ceuta y Melilla
La situación ocurre en un contexto de larga disputa diplomática. Marruecos reclama la soberanía sobre Ceuta y Melilla, dos territorios españoles situados en el norte de África y que constituyen las únicas fronteras terrestres entre África y la Unión Europea.
Aunque Sánchez descartó atribuir a Rabat la organización de la crisis migratoria ante la falta de pruebas concluyentes, sí expresó su rechazo a recientes declaraciones de miembros del Gobierno marroquí sobre la soberanía de ambas ciudades.
España responde a las reivindicaciones de Marruecos
La reacción diplomática española se produjo después de que el medio marroquí Le Desk informara que el ministro de Justicia de Marruecos, Abdellatif Ouahbi, había reivindicado la “marroquinidad” de Ceuta y Melilla durante una entrevista con la cadena pública 2M.
Ante el Congreso, Sánchez respondió de manera contundente y defendió que ambas ciudades forman parte de España.
Sánchez quiere una visita del rey Felipe VI a Ceuta y Melilla
En medio de la tensión diplomática, el presidente del Gobierno español también defendió que el rey Felipe VI visite Ceuta y Melilla en las próximas semanas.
Según Sánchez, el viaje permitiría transmitir el “compromiso absoluto del Estado” con ambos territorios.
La última visita de un monarca español a Ceuta y Melilla se produjo en noviembre de 2007, cuando el entonces rey Juan Carlos I acudió a ambas ciudades. El viaje provocó en ese momento una crisis diplomática con Marruecos.








