El mandatario venezolano, Nicolás Maduro, aseguró desde Estados Unidos (EEUU), donde se encuentra detenido junto con su esposa, la diputada Cilia Flores, que están "bien" y que son "unos luchadores", según el hijo del líder chavista, el parlamentario Nicolás Maduro Guerra, quien dijo haber conversado con los abogados.
El diputado denunció que contra Maduro "se empleó una fuerza desproporcionada, al no poder vencerlo por otras vías", según el canal estatal.
No obstante, prosiguió VTV, insistió en que se mantiene "moralmente íntegro y fuerte" y que "su liderazgo no ha sido doblegado a pesar de las circunstancias que enfrenta en territorio estadounidense".
El pasado lunes, Maduro se declaró como "un hombre inocente" de los cargos de narcotráfico con los que la Administración de Donald Trump justifica su captura y traslado a EE.UU., y dijo ser un "prisionero de guerra" ante el tribunal del Distrito Sur de Nueva York durante su primera comparecencia.
La acusación formal, hecha pública el sábado y que revisa la original de 2020, imputa a Maduro los delitos de conspiración para cometer narcoterrorismo y conspiración para importar cocaína, entre otros cargos.
No culpables
Por su parte, Flores está acusada por presuntamente participar en la conspiración para el tráfico de cocaína.
Ambos se declararon "no culpables" y Maduro dijo ser "un hombre inocente", a la vez que reiteró ser el presidente de Venezuela.
Ese mismo lunes, el hijo de Maduro denunció que su familia es "perseguida" y dijo confiar en que, "más temprano que tarde", ambos serán liberados y estarán de regreso en el país suramericano.
Además, expresó su "apoyo incondicional" a la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, quien asumió como mandataria encargada tras una orden del Tribunal Supremo.





