El Gobierno de Francia anunció el despliegue de 70.000 policías y gendarmes en todo el país ante la convocatoria de nuevas protestas y las alertas sobre posibles saqueos y actos vandálicos difundidos en redes sociales.
La medida busca evitar que se repitan los episodios de violencia y daños materiales registrados el pasado fin de semana, cuando se estima que unos 3.000 comercios resultaron afectados.
Francia refuerza la seguridad ante posibles disturbios
El despliegue de las fuerzas de seguridad responde a la preocupación de las autoridades por las convocatorias de nuevas movilizaciones y los mensajes publicados en redes sociales que llaman a cometer saqueos y provocar destrozos.
El ministro del Interior advirtió que el Gobierno no tolerará acciones que deriven en escenas de caos y anunció instrucciones para que los agentes intervengan con la máxima firmeza ante los incidentes.
Las autoridades buscan prevenir nuevos daños a establecimientos comerciales y garantizar el mantenimiento del orden público en las distintas regiones del país.
Prefectos decidirán qué manifestaciones podrán realizarse
Nuñez también explicó que los prefectos, representantes del Gobierno central en los departamentos franceses, evaluarán cada convocatoria para determinar si puede llevarse a cabo.
Las decisiones se tomarán caso por caso, teniendo en cuenta el riesgo de alteraciones graves del orden público y las condiciones de seguridad de cada concentración.
Con estas medidas, el Ejecutivo francés busca controlar la situación ante las nuevas protestas y evitar que se repitan los daños registrados durante el fin de semana anterior.