Panamá se convirtió en el primer país de América Latina en implementar una herramienta digital regional orientada a recopilar, sistematizar y reportar información sobre Medidas de Fomento de la Confianza en materia de bioseguridad y biocustodia, iniciativa desarrollada con respaldo de la OEA y financiamiento de la Unión Europea.
El ministro de Salud, Fernando Boyd Galindo, destacó que la selección de Panamá como país piloto constituye un reconocimiento a los esfuerzos nacionales para prevenir riesgos biológicos y asegurar el cumplimiento de compromisos internacionales establecidos en la Convención sobre las Armas Biológicas y Toxínicas.
Coordinación del Ministerio de Salud e integración interinstitucional
El titular de la cartera de salud explicó que, bajo la coordinación de la Dirección General de Salud Pública, el Minsa articulará el trabajo conjunto con laboratorios e instituciones vinculadas a las áreas de salud humana, animal y vegetal en el país.
Uno de los componentes principales del proyecto es que el Ministerio de Salud mantendrá el control autónomo de la plataforma para administrarla, actualizarla y adaptar sus funciones según las prioridades institucionales, todo esto sin generar costos de licenciamiento para las entidades participantes.
Alcance internacional y financiamiento del proyecto de biocustodia
Por su parte, la representante de la OEA en Panamá, Alexandra Moreira, detalló que la herramienta permitirá centralizar el inventario de recursos y capacidades existentes a nivel nacional, optimizando la toma de decisiones estratégicas y sirviendo de modelo de referencia para otras naciones del continente.
A su vez, Petra Mayoura, representante de la Unión Europea, resaltó la relevancia de la cooperación multilateral frente a las amenazas y riesgos biológicos transfronterizos que impactan la salud pública y la economía global.
El proyecto cuenta con una asignación presupuestaria de 2.7 millones de euros y se ejecutará hasta junio de 2027 bajo la gestión de la OEA. Con esta iniciativa, Panamá refuerza su liderazgo en innovación tecnológica y capacidades institucionales de protección sanitaria.





