El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, atribuyó a la inmigración las manifestaciones y los episodios de violencia que sacuden Francia desde el sábado, e insistió en que el país europeo y el resto de Europa deberían cerrar sus fronteras y expulsar a quienes cometan delitos.
Las afirmaciones del mandatario estadounidense reiteran una postura que ha defendido desde el domingo, al vincular los problemas de seguridad y las protestas en territorio francés con las políticas migratorias europeas.
Trump lanza advertencia a Francia y a Europa
Durante sus declaraciones, Trump aseguró que había advertido al presidente francés, Emmanuel Macron, sobre las consecuencias que, a su juicio, tendría permitir la entrada de un elevado número de inmigrantes.
El presidente estadounidense también instó a los gobiernos europeos a endurecer sus políticas migratorias y relacionó la permanencia de inmigrantes con antecedentes delictivos con el futuro del continente.
“No tendrán ninguna posibilidad de sobrevivir”, advirtió.
Las declaraciones reflejan la posición de Trump sobre el control migratorio, aunque sus afirmaciones sobre las causas de las protestas en Francia no constituyen, por sí mismas, una explicación verificada de los acontecimientos.
Las cifras de inmigración en Estados Unidos
En sus argumentos sobre la política migratoria, el Gobierno estadounidense ha recurrido a estimaciones sobre la llegada de personas sin autorización durante la administración del expresidente Joe Biden, que gobernó entre 2021 y 2025.
Aunque las estimaciones varían según la metodología utilizada, algunos cálculos sitúan en hasta 10 millones el número de personas que ingresaron ilegalmente a Estados Unidos durante esos cuatro años.
Por otra parte, un informe de la contraloría del Departamento de Seguridad Nacional, difundido el 29 de septiembre, señaló que la agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) detectó cerca de 3,2 millones de personas que excedieron el período autorizado de sus visas temporales entre 2021 y 2024.
Esta última cifra corresponde a personas que permanecieron en el país después de vencer sus visas, una categoría distinta de quienes ingresaron sin autorización a través de la frontera.
El Gobierno de Trump defiende sus medidas migratorias
La administración Trump asegura que ha reducido prácticamente a cero la liberación provisional de inmigrantes indocumentados dentro del territorio estadounidense y sostiene que cerca de tres millones de personas han salido del país desde el inicio de su gestión.
Estas cifras forman parte de los argumentos del Gobierno para defender su estrategia de control migratorio, que contempla restricciones de ingreso, detenciones y deportaciones.
Mientras tanto, Trump mantiene sus críticas a las políticas migratorias europeas y utiliza los acontecimientos en Francia para insistir en la necesidad de reforzar los controles fronterizos.
Sus declaraciones vuelven a colocar la inmigración en el centro del debate político internacional, en medio de las discusiones sobre seguridad, integración y las responsabilidades de los gobiernos frente a los movimientos migratorios.