Panamá acogerá en el año 2028 una cumbre global de bioeconomía en la que expertos del sector discutirán sobre temas como biodiversidad, ciencia, innovación, alianzas entre empresas y territorios con gobiernos, centros de investigación, banca de desarrollo, inversionistas y redes globales, informó este jueves el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).
La iniciativa de Panamá como sede es liderada por el Gobierno panameño a través de su Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SENACYT), en coordinación con el Consejo Asesor Internacional sobre Bioeconomía Global (IACGB, por sus siglas en inglés), y cuenta con el respaldo del IICA y la Red Latinoamericana de Bioeconomía.
Alcance del Global Bioeconomy Summit y liderazgo de la Senacyt
La cumbre GBS es uno de los principales espacios internacionales de diálogo sobre el futuro de la bioeconomía. Desde su primera edición en Berlín, en 2015, reúne a responsables de políticas públicas, científicos, empresas, inversionistas, organismos internacionales y representantes de la sociedad civil, explicó el IICA.
La aspiración es que en el GBS 2028 los gobiernos, universidades, centros de investigación, empresas, comunidades, redes e instituciones de distintos países latinoamericanos puedan mostrar al mundo sus políticas, capacidades científicas, innovaciones, emprendimientos, territorios y soluciones en bioeconomía.
Datos del IICA indican que Latinoamérica y el Caribe concentra alrededor del 50 % de la diversidad biológica del planeta y el 23 % de los bosques mundiales; cuenta además con una agricultura de importancia global, capacidades científicas en crecimiento y empresas innovadoras.
Diagnóstico sobre el desarrollo de la bioeconomía en la región
El IICA explicó que el Informe sobre Políticas de Bioeconomía Global 2026 concluye que desde 2024 el centro de gravedad de la bioeconomía en las Américas se ha desplazado hacia América Latina, con una nueva generación de políticas más enfocada en implementación, financiamiento y capacidades.
El documento recopila también experiencias de Brasil, Uruguay, Ecuador, Perú, Costa Rica, Colombia, Argentina, México y Panamá, que muestran distintas estrategias, hojas de ruta, implementación y fortalecimiento institucional en el tema.
A estos esfuerzos se suma la Estrategia de Bioeconomía Amazónica acordada por los ocho países de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica.