Internacionales Internacionales -  22 de octubre de 2026 - 06:44

Macron tilda de "estúpidos" los comentarios de Trump sobre la crisis en Francia

Macron rechazó estos señalamientos y sostuvo que algunos dirigentes están utilizando la situación francesa con fines electorales

Macron critica las declaraciones de Trump y otros dirigentes

Desde Doha, Catar, Macron cuestionó las declaraciones de líderes extranjeros que atribuyeron los disturbios a la migración, el extremismo religioso y otros factores políticos.

Trump acusó a “migrantes, yihadistas y comunistas” de estar detrás de los desórdenes, mientras que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, describió a Francia como un refugio del “islamismo extremista”.

Macron rechazó estos señalamientos y sostuvo que algunos dirigentes están utilizando la situación francesa con fines electorales.

El presidente francés también cuestionó la difusión de imágenes que, según sus declaraciones, habrían sido creadas mediante inteligencia artificial, y lamentó que políticos extranjeros hagan campaña a costa de la situación que atraviesa Francia.

Marine Le Pen acusa a Macron de minimizar la crisis

Las declaraciones del mandatario provocaron una respuesta de la líder ultraderechista Marine Le Pen, quien lo acusó de recurrir a teorías conspirativas.

A través de su cuenta en X, Le Pen defendió la autenticidad de las imágenes de los disturbios y atribuyó la situación al Gobierno francés.

“Las imágenes que vimos el sábado pasado no han sido generadas por inteligencia artificial: muestran la triste realidad en la que se ha convertido Francia tras diez años de gobierno macronista”, escribió. “Las imágenes que vimos el sábado pasado no han sido generadas por inteligencia artificial: muestran la triste realidad en la que se ha convertido Francia tras diez años de gobierno macronista”, escribió.

La dirigente, que según el texto encabeza las encuestas para las elecciones presidenciales de 2027, aprovechó la controversia para cuestionar la gestión de Macron.

Por su parte, varios analistas han descartado que las protestas estén dirigidas principalmente por migrantes. Las autoridades francesas responsabilizan de los enfrentamientos a grupos de extrema izquierda, a los que se habrían sumado delincuentes que aprovecharon el caos para saquear establecimientos comerciales.

El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, informó que, de los aproximadamente 2.500 detenidos, 174 permanecen en prisión, a la espera de juicio o tras haber sido condenados.

Francia prepara un despliegue policial masivo ante nuevas protestas

Ante la convocatoria de nuevas manifestaciones para el próximo sábado, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, anunció que se implementará un dispositivo de seguridad de gran escala.

Las medidas contemplan restricciones a las manifestaciones en determinadas zonas, el despliegue de vehículos blindados, militares de la fuerza de vigilancia Sentinelle y unidades policiales especializadas.

Además, las autoridades decretaron por tercera noche consecutiva un toque de queda en barrios de París y de otras ciudades francesas.

La Prefectura de Policía de París también prohibió las concentraciones y manifestaciones entre las 08:00 y las 20:00 del jueves en varias zonas estratégicas de la capital.

Entre los sectores restringidos figuran los alrededores del Palacio del Elíseo, sede de la Presidencia; Matignon, donde se encuentra la oficina del primer ministro; la Asamblea Nacional, el Senado, el Museo del Louvre y los Campos Elíseos.

Sindicatos y estudiantes llaman a intensificar las protestas

Los disturbios ocurrieron en medio de movilizaciones para denunciar el encarecimiento del costo de vida y exigir mejores condiciones para los estudiantes de secundaria.

La inconformidad social también se ha manifestado en otros países europeos, como Bélgica e Italia, mientras que miles de estudiantes salieron a las calles en Grecia en solidaridad con las movilizaciones francesas.

En Francia, el movimiento de los chalecos amarillos, que sacudió el primer mandato de Macron en 2018 y 2019, y organizaciones estudiantiles convocaron nuevas manifestaciones.

La secretaria general del sindicato CGT, Sophie Binet, pidió intensificar las acciones de protesta y planteó una huelga para el 5 de noviembre.

“Ha llegado el momento de subir de nivel la movilización, la huelga debe tomar el relevo”, afirmó. “Ha llegado el momento de subir de nivel la movilización, la huelga debe tomar el relevo”, afirmó.

Lecornu se reunió con representantes de los principales sindicatos, que reclamaron respuestas concretas a sus demandas, y tenía previsto reunirse con partidos políticos el jueves.

En paralelo, el ministro de Educación, Édouard Geffray, anunció que presentará sus primeras decisiones a las organizaciones estudiantiles el lunes.

La crisis social aumenta la presión sobre la deuda francesa

La respuesta del Gobierno se complica por la situación de las finanzas públicas. El Ejecutivo, que no cuenta con mayoría parlamentaria, busca aprobar un ajuste fiscal para 2027 con el objetivo de reducir el déficit y la deuda, y recuperar la confianza de los mercados.

Según el reporte, el rendimiento del bono francés a diez años superó el 5 %, un nivel que no se alcanzaba desde 2002. Este incremento encarece el financiamiento del Estado, mientras que la prima de riesgo llegó a su punto más alto desde 2011.

El economista jefe de Moonfare, Mike O'Sullivan, advirtió que los disturbios han perjudicado la imagen internacional del país.

La presión financiera podría repercutir en los hogares franceses, que ya enfrentan dificultades por la pérdida de poder adquisitivo y el aumento del precio de los combustibles asociado al conflicto en Oriente Medio.

Durante su gira por esa región, Macron anunció acuerdos para intentar contener los precios. Entre ellos figura un compromiso de Arabia Saudita para suministrar a Francia combustible diésel adicional durante el tiempo que sea necesario.

La combinación de violencia callejera, reclamos sociales, tensiones políticas y dificultades económicas mantiene al Gobierno francés bajo presión, mientras las autoridades intentan evitar una nueva escalada de los disturbios.

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