El copresidente de Nicaragua, Daniel Ortega, pidió el regreso inmediato del derrocado presidente venezolano Nicolás Maduro a Venezuela tras su captura por fuerzas estadounidenses el 3 de enero, y exigió además que cesen las amenazas contra Cuba, en un contexto de intensas tensiones diplomáticas en la región.
Ortega califica la operación como “desproporcionada”
“Nos sumamos al clamor para que regresen al presidente Maduro a su pueblo”, afirmó Ortega, denunciando que la captura fue una acción “totalmente desproporcionada” llevada a cabo sin “ninguna orden de captura”.
El dirigente nicaragüense subrayó que esta operación constituye una violación de la soberanía venezolana, y expresó su esperanza de que se respete la voluntad del pueblo de ese país.
La captura de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, fue resultado de una operación militar estadounidense en Caracas el 3 de enero de 2026, conocida como “Operación Determinación Absoluta”, en la que fuerzas estadounidenses intervinieron para detener al líder chavista, acusado de narcotráfico y otros delitos, antes de trasladarlo a los Estados Unidos para enfrentar cargos federales en Nueva York.
Exige también el fin de las amenazas contra Cuba
Ortega aprovechó su discurso para reclamar que cesen las amenazas contra Cuba, otro país aliado que, según afirmó, enfrenta una escalada de presiones tras la intervención en Venezuela.
Las declaraciones se producen en medio de un clima de fuertes tensiones entre Estados Unidos y varios países de América Latina, después de que la captura de Maduro provocó condenas de gobiernos como Rusia y China, y divisiones dentro de la región entre quienes rechazan la operación estadounidense y quienes la respaldan.
Impacto regional del operativo en Venezuela
La incursión estadounidense ha generado un intenso debate internacional. Mientras que gobiernos latinoamericanos han expresado su rechazo y preocupación por lo que consideran una violación de la soberanía venezolana, otros observan el hecho como una muestra de la determinación de Washington contra lo que considera regímenes autoritarios vinculados al narcotráfico y el crimen organizado.
En Venezuela, la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió el cargo de presidenta interina tras la captura de Maduro y ha denunciado la operación como un acto de agresión extranjera, defendiendo las alianzas estratégicas con países como Rusia, China, Irán y Cuba.





