El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantiene su opinión de que la líder opositora y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, con quien se reúne este jueves en la Casa Blanca, no tiene los apoyos suficientes en Venezuela para liderar una transición en ese país, según la portavoz Karoline Leavitt.
Machado llegó este mediodía a la Casa Blanca para un almuerzo con el mandatario estadounidense, menos de dos semanas después de que EE.UU. detuviera al presidente venezolano, Nicolás Maduro, durante una operación sorpresa en Venezuela, en la que también fue capturada su esposa, Cilia Flores, y ambos fueron trasladados posteriormente a Nueva York para enfrentar cargos por narcoterrorismo.
Leavitt confirmó que la reunión entre Trump y Machado, la primera entre ambos y cerrada de momento a la prensa, se estaba produciendo durante su intercambio con los periodistas y aseguró que el mandatario reconoce los esfuerzos de la opositora y su lucha por la democracia en el país suramericano.
Reunión privada
La líder opositora venezolana entró este jueves a la residencia ejecutiva estadounidense por una puerta lateral en lugar de por la entrada principal, reservada a jefes de Estado y altos dignatarios, y no respondió preguntas de la prensa.
Hasta ahora, el mandatario y su Administración han descartado a Machado y a su movimiento opositor de la primera etapa de transición en Venezuela, y en su lugar han apostado por la vicepresidenta chavista, Delcy Rodríguez, que asumió el poder como presidenta encargada bajo el aval de Washington.
"Creo que sería muy difícil para ella (Machado) ser la líder. No cuenta con el apoyo ni el respeto dentro del país. Es una mujer muy amable, pero no goza del respeto necesario", dijo Trump durante una rueda de prensa el pasado 3 de enero, horas después de la captura de Maduro.




