Joe Biden anunció este jueves otros 1.000 millones de dólares para luchar contra el cambio climático en los países en desarrollo, en una reunión virtual en la que participó su homólogo brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, y además pedirá al Congreso 500 millones para el Fondo Amazonía.
Biden anunció una contribución de 1.000 millones de dólares al Fondo Verde para el Clima, que financia los esfuerzos de los países más ricos para ayudar a las economías en desarrollo a cambiar a energías más limpias y construir infraestructuras resistentes.
Este dinero está disponible de inmediato, informó a la prensa un funcionario estadounidense que pidió el anonimato.
Durante el foro, Lula se quejó de que los países desarrollados no se involucran lo suficiente.
"Desde que el compromiso fue asumido, en 2009, el financiamiento climático ofrecido por los países desarrollados se mantiene debajo de la promesa de 100.000 millones de dólares por año. Es preciso que todos hagan su parte", dijo, según el gobierno brasileño.
"Gran conquista"
Pese a que los otros 500 millones de dólares que Biden quiere destinar al Fondo Amazonía podrían tropezar con un rechazo en el Congreso, la ministra de Medio Ambiente de Brasil, Marina Silva, celebró el anuncio como "una gran conquista".
Lo es "tanto por lo que significa tener a Estados Unidos contribuyendo en el fondo, como por el volumen de recursos", dijo Silva en una rueda de prensa en Brasilia.
Este fondo, financiado originalmente por Noruega y Alemania, es un mecanismo multilateral gestionado por Brasil para la preservación de la selva amazónica.
Ambos países interrumpieron su cooperación en 2019 debido a la falta de compromiso del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro con la protección de la floresta.
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Lula afirmó en el foro que la deforestación de la Amazonía se redujo "en más de 80% a lo largo de una década" durante sus mandatos anteriores. Su objetivo es acabar con ella para 2030.
Biden considera prioritario luchar contra el cambio climático y se propone reducir las emisiones de Estados Unidos entre un 50 y un 52% para 2030, en comparación con los niveles de 2005, como parte de los compromisos mundiales adquiridos en el Acuerdo de París para limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 grados centígrados.
"Tenemos que intensificar nuestras ambiciones" dijo Biden a los otros líderes, ante lo que considera un "momento de gran peligro, pero también de grandes posibilidades".





