El consultor laboral René Quevedo valoró como un factor clave de tranquilidad el anuncio del Gobierno sobre la continuidad laboral de los trabajadores de Panama Ports Company, luego del fallo de la Corte Suprema que declaró inconstitucional el contrato de concesión.
El especialista señaló que la forma en que se está manejando el proceso contrasta con experiencias previas.
“Proporciones guardadas, y lamentándolo mucho, eso fue lo que debió haber ocurrido con la mina”, dijo, al recordar que en ese caso se tomó “una decisión política, y con las consecuencias que ya sabemos”.
Quevedo sostuvo que el Gobierno busca evitar un escenario similar y destacó el rol del Ministerio de Trabajo.
“La ministra de Trabajo, Jacqueline Muñoz, ya fue a Panama Ports asegurándole a los trabajadores su continuidad laboral, y es básicamente lo que se quiere”, explicó.
A su juicio, el fallo no tomó por sorpresa al Ejecutivo.
“Esto se veía venir, había ya demasiadas inquietudes con respecto a ese contrato”, señaló, más allá del contexto geopolítico y de los cuestionamientos surgidos en meses anteriores.
Desde el punto de vista laboral, calificó como responsable la hoja de ruta anunciada por el Gobierno. “Me parece una manera responsable de hacerlo, independientemente de dónde pare esto desde el punto de vista legal”, añadió, destacando que el mensaje enviado es de “tranquilidad, coherencia y confianza”, especialmente para los trabajadores de la empresa.
Inversión, empleo y contexto regional
Consultado sobre el posible impacto del fallo en el clima de inversión, en medio de las tensiones entre Estados Unidos y China por el Canal de Panamá, Quevedo se mostró optimista. “Yo espero que no”, indicó, al referirse al Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe, organizado por CAF, que concluyó recientemente.
El consultor resaltó el liderazgo del presidente José Raúl Mulino en la atracción de inversiones.
“Aplaudo lo que ha venido ocurriendo, lo que ocurrió en el foro, el contenido y las reuniones que se han dado entre empresarios extranjeros y panameños”, comentó, señalando que el énfasis ha estado en economía y empleo.
Quevedo recordó que Panamá viene de un periodo complejo.
“En los últimos dos años, 2023 y 2025, Panamá perdió 80% de sus exportaciones y 70 mil empleos”, de los cuales “54 mil de la mina y otros 15 o 20 mil de Chiquita”, ambos vinculados a inversiones extranjeras.
En ese contexto, advirtió sobre la pérdida de competitividad regional. “Ese liderazgo que tuvimos hace unos diez o quince años nos lo quitó la República Dominicana”, que el año pasado recibió entre 4 mil y 5 mil millones de dólares en inversión extranjera, seguido por Costa Rica, mientras Panamá “con suerte llegaremos a mil”.
No obstante, destacó señales de recuperación. “Ya ha comenzado un cambio, no solamente a nivel externo, sino a nivel interno”, mencionó, al referirse al aumento de la confianza, el crédito bancario, el consumo y el financiamiento al sector productivo.
“Si no hay confianza, no hay inversión, y si no hay inversión, no hay empleo”, recalcó Quevedo, quien insistió en que la recuperación económica “va a ser un proceso, más que un acto”, iniciado en el segundo semestre del año pasado.
Finalmente, reiteró su respaldo a la estrategia del Gobierno. “Creo que es un paso en la dirección correcta, proyectando a Panamá como un punto de encuentro, enfocado en inversiones que van a generar empleos para panameños”, concluyó.





