Panamá comienza a mostrar señales claras de recuperación en la confianza ciudadana y del mercado, en un contexto marcado por desafíos económicos, sociales y legales, señaló la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP) en su tradicional columna Cámara Opina.
La CCIAP reconoce que Panamá enfrenta retos complejos, entre ellos los fallos de inconstitucionalidad de la Corte Suprema de Justicia sobre los contratos de concesión de la mina y de los puertos de Balboa y Cristóbal, decisiones con efectos directos en la economía, el empleo y la estabilidad social. No obstante, considera que asumir estos escenarios con seriedad y capacidad técnica marca una diferencia sustancial frente a la parálisis o la improvisación.
Ese cambio de ambiente, sostiene el gremio, ya comienza a reflejarse en los indicadores. El Índice de Confianza del Consumidor Panameño, medido entre el 12 y el 20 de enero de 2026, registró un aumento de 13 puntos con respecto a la medición anterior, un comportamiento poco común y que, según la CCIAP, no ocurre por casualidad.
Inversiones y empleo
De acuerdo con el análisis, la confianza crece cuando disminuyen los cierres de calles, regresan las inversiones y la población percibe que el país avanza hacia el orden. En ese contexto, el indicador de desempleo mostró una mejora significativa: cinco de cada diez panameños consideran que podrán conseguir empleo en los próximos seis meses, percepción que incide directamente en la expectativa de ahorro y consumo.
El gremio también recordó que históricamente las variaciones en la confianza del consumidor han respondido a factores específicos como cambios de gobierno, debates en torno a la Caja de Seguro Social o periodos de incertidumbre en sectores clave. En contraste, el escenario actual se caracteriza por menor confrontación, mayor claridad y mensajes más coherentes tanto del Gobierno como del sector privado.
La CCIAP destacó que este entorno no solo fortalece la confianza interna, sino también la percepción internacional del país. A juicio del gremio, los inversionistas evitan economías paralizadas y, en cambio, muestran interés en países que ordenan sus finanzas, salen de listas discriminatorias, proyectan crecimiento y enfrentan decisiones difíciles con responsabilidad.
Aunque reconoce que Panamá no es un país exento de problemas, la Cámara concluye que hoy se proyecta como una nación proactiva y no reactiva, una actitud que resulta determinante en un contexto regional e internacional complejo. La confianza, sostiene el gremio, no se improvisa, sino que se construye paso a paso, y Panamá avanza en ese proceso.