Los museos han dejado de ser únicamente espacios destinados a conservar y exhibir el patrimonio histórico y artístico. En Panamá, también forman parte de un ecosistema cultural que genera empleo, atrae visitantes, impulsa emprendimientos y contribuye al desarrollo de la llamada economía naranja o economía creativa.
Para el economista, Carlos Araúz, los museos se han convertido en "auténticos catalizadores" de la creatividad.
"Es a través de los museos donde la economía naranja, esa creatividad que se manifiesta en turismo, gastronomía, en restaurantes, en museos, en espacios culturales, en espacios como galerías, donde realmente se manifiesta con potencia", recalcó.
Más que preservar patrimonio
Ana Elizabeth González, directora ejecutiva del Museo del Canal, enfatizó en el llamado a la inversión en la cultura. Propone incluso la aplicación de incentivos fiscales.
Recalcó que resulta importante dejar de pensar en la cultura "como un gasto al que le doy caridad".
Museos y educación cultural
Araúz propone que la vida en los museos sea accesible para todos.
"Los museos se tiene que integrar al Sistema Educativo Panameño. El Ministerio de Educación, en alianza público-privada con el sector productivo nacional, puede establecer las metodologías para que todos los estudiantes a nivel local puedan tener acceso a todos y cada uno de los museos", dijo.
El impacto económico de un museo se extiende mucho más allá de la venta de entradas. Su funcionamiento demanda profesionales de distintas áreas, entre ellos investigadores, historiadores, restauradores, diseñadores, educadores, técnicos, personal administrativo y trabajadores vinculados con la producción de exposiciones y actividades culturales.