Solo dos de cada diez juntas directivas en Hispanoamérica utilizan herramientas de tecnología como la Inteligencia Artificial (IA) en sus procesos de toma de decisiones, así lo reportó un estudio presentado en el Roundtable Hispanoamericano de Miembros de Board 2025, realizado en Panamá.
Por su parte, María Paula Duque, Senior Solution Copilot de Microsoft, recalcó que el primer impacto es una mejora en el gobierno corporativo. Sostuvo además que en la medida que los miembros de la junta usen la IA y se preparen mejor para las decisiones de juntas, el nivel de la conversación va a subir.
"Una junta más preparada genera un equipo directivo más preparado porque el equipo también se va a tener que preparar y ese círculo virtuoso mejora la calidad en la toma de decisiones", agregó.
Representantes de 15 países
El foro, organizado por iDirectores, reunió a más de un centenar de miembros de juntas directivas de 15 países.
Durante la cita se presentaron los resultados de la Encuesta Regional sobre Tecnologías, Innovación e Inteligencia Artificial, que recogió las respuestas de más de 250 miembros de juntas directivas de 12 países.
Los hallazgos revelan que la mayoría de los directorios aún no incorpora los temas tecnológicos en su agenda y que, en una escala del 1 al 10, los directivos calificaron con menos de seis puntos su capacidad para comprender y supervisar los riesgos y oportunidades derivados de la disrupción digital.
Usos de la Inteligencia Artificial
Explicaron que hay tres etapas en la que el directivo puede utilizar la IA.
"Antes de la junta: para leer los documentos, preparar los documentos, hacer mayor investigación, correr los análisis económicos. Eso todo lo puedes hacer con Copilot que es una herramienta de inteligencia artificial. Lo que antes te podía llevar tres días de lectura intensiva, puedes empezar a hacerlo en medio día y puedes además correr tus propios análisis" explicó Duque.
El encuentro también abordó otros temas estratégicos, como la sucesión más allá del CEO y la construcción de organizaciones “antifrágiles”, capaces de aprender del cambio y transformar la incertidumbre en fortaleza.




