A pesar de tener uno de los centros bancarios más prominentes de la región, casi la mitad de los que habitan en nuestro país no tienen una cuenta bancaria. Para el economista Carlos Araúz, la banca panameña puede jugar un rol fundamental en la inclusión financiera de estas personas. En su análisis de Conexión financiera, Araúz resaltó que la modernización del sistema requiere un "salto cuántico", en materia de tecnología, para poder competir con el sector financiero de países como Chile, Colombia, Brasil o México.
Según Araúz, el ente regulador no tiene una tarea sencilla ante la modernización del sistema financiero. El hecho de que Panamá permanezca en listas grises, que cuestionan qué tanto estamos haciendo para controlar el financiamiento del terrorismo o el lavado de dinero, hace difícil traer al tapete la discusión sobre la inclusión financiera.
Nota: América Latina: Deuda se dispara a $5,8 billones
Carlos Araúz considera que en la medida que podamos distanciarnos del apego a los modelos bancarios tradicionales, podremos defender de mejor manera la posición de aquellos que el sistema ha excluido del día a día económico.
El analista aclaró que la inclusión financiera es una herramienta potente de desarrollo social, pero que esto no quiere decir que se deben instalar más sucursales bancarias o cajeros automáticos. La inclusión financiera es facilitar el acceso, a aquellos que tradicionalmente no han participado de las oportunidades que una herramienta como una cuenta bancaria pueden proveer. Araúz finalizó diciendo que "es tiempo de modernizarnos, no como parte de un sistema o de un proyecto, sino más bien como parte de un país más justo".





