Han surgido diversas reacciones luego que el presidente de Panamá, José Raúl Mulino anunciara la suspensión de la venta de energía eléctrica a Costa Rica como respuesta a las declaraciones de su homóloga costarricense, Laura Fernández, en medio de un conflicto comercial por restricciones fitosanitarias y arancelarias entre ambos países.
Empresarios en Panamá a la expectativa
En el caso del país vecino, una diputada cuestionó la situación y calificó como inexplicable que la mandataria esté convirtiendo un tema comercial en una crisis diplomática, advirtiendo que la situación podría tener repercusiones en el ámbito energético de Costa Rica.
"Este año se espera el super niño. La demanda de electricidad ya creció con respecto al año pasado. La generación hidroeléctrica cayó y volvimos a depender de plantas térmicas que queman búnker y diésel lo cual es costosísimo tanto financiera como ambientalmente. Peor aún, nuestro sistema ya pasó de exportar energía a importarla del mercado eléctrico regional. Solamente de Panamá para este año se proyectaba que importaríamos al menos 1.608 gigavatios hora lo cual representa un 11.2% de la energía total generada en Costa Rica este año. En este contexto, deteriorar relaciones estratégicas con un buen vecino aumenta la vulnerabilidad energética del país", dijo Abril Gordienko, diputada de Costa Rica.
Diferencias comerciales
Mientras tanto, en Panamá, gremios empresariales manifestaron su expectativa de que ambas naciones puedan abrir una mesa de conversaciones para alcanzar consensos.
Por su parte, Gian Guido Arditi, vicepresidente de la Asociación de Exportadores, hizo un llamado a que continúen en una mesa, en un diálogo para ver cómo se puede equilibrar un poco ese balance.
"Panamá, sin duda alguna, ha crecido en los últimos años de forma importante en lo que es el sector de exportaciones. Ha, digamos, robustecido lo que es la parte de la zona franca. Ha hecho inversiones significativas. Ya Panamá no se concibe tanto como un hub logístico o adicionalmente a concebirse como hub logístico, también como hub de manufactura y creo que es una oportunidad, yo creo, que tiene Panamá para demostrar a Centroamérica y al mundo de lo que es capaz y de lo que es capaz de exportar", agregó.
Posibles efectos
Por otro lado, expertos del sector energético también expresaron preocupación por la medida adoptada por Panamá. Indican que la suspensión de las exportaciones eléctricas podría limitar la capacidad de vender y colocar excedentes de producción en mercados regionales.
Estas diferencias comerciales comienzan a generar efectos y tensiones en otros sectores estratégicos.



