El arzobispo metropolitano de Panamá, José Domingo Ulloa, líder de la Iglesia Católica panameña, compartió un mensaje de esperanza y solidaridad dirigido al pueblo venezolano durante la visita al país de la líder opositora venezolana María Corina Machado.
Durante su intervención, monseñor Ulloa destacó los lazos históricos y humanos entre Panamá y Venezuela. “Panamá y Venezuela no son pueblos extraños. Nos une la historia, la fe, el cariño y también las heridas compartidas de nuestros pueblos latinoamericanos”, expresó.
El líder de la Iglesia católica también recordó el acompañamiento que, según indicó, la iglesia panameña ha brindado a la comunidad venezolana migrante en los últimos años.
Ulloa aseguró que, pese a las dificultades que atraviesa Venezuela, el pueblo venezolano ha demostrado fortaleza y dignidad. “Hemos escuchado lágrimas, historias de separación, incertidumbre y sufrimiento. Pero también hemos sido testigos de algo admirable, la fortaleza, la dignidad y la fe inmensa del pueblo venezolano”, afirmó.
Futuro de Venezuela
Dirigiéndose a María Corina Machado, el arzobispo reconoció “el valor de no renunciar a la esperanza de una Venezuela reconciliada, libre y profundamente humana”.
En su mensaje también hizo referencia al doctor José Gregorio Hernández, resaltando su significado espiritual para Venezuela. “Él representa lo mejor de Venezuela, la sencillez, la solidaridad, el servicio a los pobres y la capacidad de sanar con ciencia, pero también con amor y compasión”, señaló.
Asimismo, pidió oraciones por los migrantes y las familias separadas. “Que Él interceda por Venezuela y por ustedes. Que acompañe a los enfermos, a los migrantes, a las familias separadas, a quienes hoy siguen luchando por un país reconciliado y en paz”.
El arzobispo reiteró además el respaldo de Panamá a los venezolanos radicados en el país. “Ustedes, este país es vuestra casa”, expresó ante los asistentes.
Al cierre de su mensaje, Ulloa insistió en que la esperanza del pueblo venezolano permanece intacta pese a las adversidades. “A Venezuela le han podido robar muchas cosas, pero no le han podido robar su dignidad y su esperanza”, concluyó.




