Detrás de cada alcancía de la Campaña Arquidiocesana hay una historia de trabajo en equipo, compromiso y servicio que pocos conocen. Cada año, cientos de miles de tapas pasan por las manos de estudiantes del Colegio Saint Mary, participan de un programa de labor social y voluntariado.
Estudiantes voluntarios
Con máquinas facilitadas por la Arquidiócesis de Panamá, los jóvenes realizan la ranura en cada tapa. En cada jornada participan al menos ocho estudiantes, quienes trabajan organizadamente hasta completar entre 80 mil y 200 mil tapas durante la temporada.
Luego agrupan y entregan las tapas para el ensamblaje final de las alcancías, en un proceso que también involucra a empresas encargadas de la impresión y ensamblaje.
Campaña de donación
Desde el Colegio Saint Mary aseguran que este voluntariado fortalece valores como la solidaridad y la responsabilidad social en los estudiantes.
El Comité Ejecutivo de la Campaña Arquidiocesana recordó que cada alcancía representa mucho más que un recipiente para donaciones. Invitan a la población a reconocer su valor y llenarlas con generosidad.
"Es todo un proceso. Cuando esto llega a su casa, ha pasado por un proceso bastante largo. Ha pasado un proceso, vamos a darle valor, vamos a hacer que realmente esto tenga la importancia que se merece. Y además, todo lo que usted deposita ahí es para ayudar a la evangelización, a las pastorales, a toda esa gente que está allá afuera que necesita de ti. Por eso nuestro eslogan, Cristiano a la Iglesia Eres Tú", expresó Carlos Bravo, Comité Ejecutivo Campaña Arquidiocesana.
Se trata de un esfuerzo silencioso que busca recordar que cada aporte económico también es el resultado de una cadena de solidaridad que comienza mucho antes de llegar a las manos de los fieles.




