Después de casi una década sin registros confirmados, la tortuga baula o laúd (Dermochelys coriacea), considerada la tortuga marina más grande del mundo y catalogada como especie en peligro crítico de extinción, volvió a anidar en el Pacífico panameño.
Durante esta temporada se confirmaron tres eventos de anidación, en los que fueron protegidos 178 huevos gracias al trabajo coordinado entre la comunidad, la Organización Protectora de la Tortuga Marina y la Biodiversidad de Jaqué y el equipo técnico de conservación de la Regional de Darién del Ministerio de Ambiente (MiAMBIENTE).
Tortuga baula vuelve a una zona donde llevaba años sin anidar
Durante aproximadamente diez años, investigadores y organizaciones dedicadas a la conservación no habían podido confirmar la presencia de nidos de tortuga baula en las costas del Pacífico panameño.
Aunque la especie continúa registrando eventos de anidación con mayor regularidad en el Caribe de Panamá, su ausencia prolongada en el Pacífico había generado preocupación entre científicos y conservacionistas.
El regreso de la especie a playa El Fondiaderito convierte a esta zona de Darién en un sitio de especial interés científico y de conservación, debido a la importancia que tienen estos registros para conocer el estado de las poblaciones de tortuga baula en el Pacífico Oriental.
178 huevos fueron trasladados a un vivero de incubación
Como medida preventiva frente a las amenazas que enfrentan los nidos en playas abiertas, los 178 huevos fueron trasladados a un vivero de incubación.
Esta acción busca reducir el riesgo de pérdida de los nidos debido a factores como la depredación, la erosión costera y otras amenazas naturales y humanas.
De acuerdo con las estimaciones, el nacimiento de las tortuguitas podría producirse entre septiembre y octubre, un momento que será especialmente importante para los equipos de conservación que dan seguimiento al proceso.
¿Cuáles son las amenazas para la tortuga baula?
La tortuga baula enfrenta múltiples amenazas a lo largo de su ciclo de vida. Entre las principales se encuentran:
- La pesca incidental.
- El saqueo de nidos.
- La contaminación marina, especialmente por plásticos.
- La contaminación lumínica.
- La depredación de huevos y crías por fauna silvestre y perros sin supervisión.
- La erosión de las playas.
- El desarrollo costero no planificado.
- Los efectos del cambio climático.
Estas presiones han contribuido a una reducción drástica de las poblaciones de la especie en diferentes zonas del Pacífico Oriental.
La población de tortuga baula ha disminuido más de 95 %
La situación de la tortuga baula en el Pacífico Oriental Tropical es especialmente preocupante. Según los datos citados por las organizaciones de conservación, su población ha disminuido más de 95 % desde la década de 1980.
México y Costa Rica fueron históricamente algunos de los principales sitios de reproducción de esta especie en la región. En el pasado se contabilizaban miles de nidos por temporada, pero los registros actuales se encuentran en niveles críticamente bajos.
La disminución también se ha observado a lo largo del corredor migratorio del Pacífico Oriental, por lo que cada nuevo nido representa una información de gran importancia para los investigadores.
En Panamá también cayó drásticamente la anidación
Los registros históricos muestran que la presencia de la tortuga baula en las costas del Pacífico panameño se ha reducido considerablemente.
Según datos suministrados por la Fundación Agua y Tierra, en 2014 se reportaron dos nidos en playa Horcones, en la provincia de Los Santos.
En playa Mata Oscura, provincia de Veraguas, también se contabilizaron únicamente dos nidos: uno en 2014 y el último en 2017.
Estos antecedentes hacen que los tres eventos confirmados recientemente en playa El Fondiaderito cobren especial relevancia para la conservación de la especie en Panamá.
Menos de 500 hembras anidantes en el Pacífico Oriental
El biólogo Marino Ábrego, subdirector de la Dirección de Costas y Mares de MiAMBIENTE, advirtió sobre la situación crítica de la especie.
Según explicó, los datos científicos disponibles estiman que existen menos de 500 hembras adultas anidantes de tortuga baula en todo el Pacífico Oriental Tropical.
Ante este escenario, se analizan diferentes estrategias para evitar que la especie desaparezca de la región, entre ellas las medidas contempladas en el Plan de Acción de la Red Laúd del Océano Pacífico Oriental (OPO).
El objetivo es estabilizar y aumentar la población adulta mediante la reducción de la mortalidad incidental y una mayor protección de los nidos y las crías.
Panamá impulsa investigaciones para proteger a la tortuga baula
En Panamá también se desarrollan proyectos científicos destinados a conocer mejor los movimientos y amenazas que enfrenta la especie.
Uno de ellos es liderado por la Fundación Leatherback Project y contempla el monitoreo de tortugas marinas, la participación comunitaria y la formulación de recomendaciones de manejo para su conservación en la Zona Especial de Manejo Marino Costera del Archipiélago de Las Perlas.
La investigación busca identificar amenazas, zonas de alimentación y rutas migratorias utilizadas por la tortuga baula en aguas panameñas.
Para ello, los investigadores utilizan transmisores satelitales y expediciones marinas, herramientas que permiten obtener información sobre los desplazamientos de estos animales y sus áreas de importancia ecológica.
Los datos obtenidos mediante estas investigaciones contribuyeron a impulsar la creación del Refugio de Vida Silvestre de Isla Saboga y una legislación que reconoce derechos de la naturaleza a las tortugas marinas en Panamá.
Un regreso que representa esperanza para la conservación
La confirmación de tres eventos de anidación en Darién constituye una señal de enorme importancia para científicos, comunidades y organizaciones que trabajan en la protección de las tortugas marinas.