Washington, Estados Unidos | AFP | 6 de julio de 2021
Según la autoridad, ya se entregó oficialmente el control de siete bases estadounidenses a las fuerzas de seguridad de seguridad afganas y se ha retirado en equipos el equivalente a casi 1.000 cargas de aviones C-17 antes del plazo final del retiro establecido para setiembre.
Lanzada en respuesta a los atentados del 11 de septiembre de 2001, la guerra en Afganistán ha costado la vida a decenas de miles de afganos y a unos 2.400 soldados estadounidenses, así como una fortuna a Washington.
Los estadounidenses se aprestan a partir de Afganistán dejando atrás un país profundamente dividido que podría volver a caer en manos de los talibanes, decididos a imponer el mismo régimen fundamentalista que aplicaron cuando estuvieron en el poder entre 1996 y 2001.
Lo que para Estados Unidos había comenzado como una simple misión para expulsar a Al Qaida de sus santuarios se transformó en guerra total contra los talibanes. A pesar de su poderío militar, Washington no logró imponerse.
El futuro de Afganistán tras la partida de las últimas tropas extranjeras, prevista a más tardar el 11 de septiembre, es muy incierto.