Thomas Christiansen, danés de nacimiento y con nacionalidad española, ahora también tiene pasaporte de Panamá, del que será el seleccionador en un Mundial de 2026 al que llega “con ganas de hacer historia”. Por ello, aparca su futuro hasta que acabe el Mundial, pese a saber del interés de ligas de otros países.
Pregunta: Quedan dos semanas para que comience el Mundial. Segunda vez en la historia para Panamá. ¿Qué siente?
Respuesta: Una sensación muy buena. Feliz y orgulloso de esa clasificación para el Mundial como técnico. Es el evento deportivo más importante. Ser partícipe te llena de orgullo. Ahora toca competir y dejar a Panamá en un buen lugar.
P: Supone cumplir la meta con la que llegó al cargo en 2020. ¿Cómo de difícil ha sido lograrlo?
R: Cuando tomé las riendas de la selección en agosto de 2020 el presidente me propuso un contrato de siete años para culminarlo después del Mundial y yo me opuse porque en 2022 había elecciones y que el siguiente presidente no tuviera que cargar con un entrenador con un contrato largo. Al final, el principal objetivo era meternos en el Mundial de 2026 y para eso hace falta un proceso. Al llegar en 2020, Panamá estaba prácticamente fuera y nos clasificamos para el octogonal, pero no fue suficiente para meternos en el Mundial de Qatar. Pero para el proceso no tocaba.
P: Inglaterra, Croacia, Ghana… ¿Qué posibilidades ve a su selección de pasar de ronda?
R: Sabemos que es un grupo simpático, digamos -bromea-, por no decir otra palabra -rie-. Nos motiva mucho el hecho de tener dos equipos europeos y un africano. Nuestras posibilidades dependen del estado físico, mental y táctico en el que lleguemos.
Somos ambiciosos. Tenemos ganas de hacer historia. Volver a un Mundial es un gran logro. Pero lo importante es mejorar lo anterior, que es intentar conseguir puntos en nuestro grupo. Me gustaría pasar de grupo, pero hace falta ganar mínimo un partido.
P: ¿Espera un Mundial con sorpresas?
R: Quizá sí, pero no muchas. Del Mundial anterior me sorprendió Marruecos, que hizo un gran Mundial y no estaba en las quinielas de llegar tan lejos. Me gustaría ser el Marruecos de este Mundial. No tenemos ese mismo nivel, pero intentaremos dejar a Panamá en lo más alto, con buen fútbol y que se traduzca en resultados.
P: ¿Hizo daño la derrota contra Brasil (6-2)?
R: La primera parte estuvo muy bien. Nos meten un gol en fuera de juego, que el videomarcador da el gol antes que al árbitro, con el asistente con el banderín arriba… Estábamos en su despedida. Hasta ese momento estábamos jugando de tú a tú con Brasil.
En la segunda parte, el equipo se cayó en todos los aspectos. Ellos hicieron 11 cambios y cada uno entró mejor que los que salieron. Es Brasil. Ha sido un buen aprendizaje, nos castigaron nuestros errores y si cometemos los mismos errores en el Mundial nos castigarán. Y tenemos que impedirlo. Tuvimos personalidad en el primer tiempo para dominar en ciertos momentos el juego.
P: Apostó por Panamá tras pasar por varios banquillos europeos. ¿Qué le ha aportado esta experiencia?
R: Me ha aportado mucho, por supuesto. El trabajo día a día es distinto. En un club puedes trabajar todos los días aspectos técnicos y tácticos con el jugador, pero con la selección los tienes muy poco tiempo. Y tienes que hacer una buena recuperación, dos días después trabajar el aspecto táctico para los partidos… es muy poco tiempo. Tienes que tener muy claras las órdenes e ideas que tienes para ejecutarlo con tus futbolistas.
P: ¿Cuán difícil es hacer el seguimiento de los futbolistas lejos del gran foco mundial?
R: El otro día la Federación puso que había convocado a 122 jugadores en estos seis años. Significa que hemos tenido a muchos jugadores analizados. De cara al Mundial hemos trabajado con unos 50 jugadores a nivel de seguimiento.
P: Usted también ejerce ahora de formador, aunque entrene en la absoluta. ¿Podría decir un nombre de algún jugador panameño que vayamos a tener en la élite en próximos años?
R: Va a haber jugadores. Ahora tenemos a Amir Murillo, Carrasquilla, José Córdoba, que está jugando en el Norwich, Andrés Andrade… Son jugadores con mucha proyección, sobre todo los centrales, al ser zurdos. Hay muchos equipos que me llaman preguntando por ellos porque el Big Data les da unos números muy buenos. Tenemos jugadores jugando en ligas interesantes, vamos sacando jugadores e intentando que aumenten su calidad y que vayan cogiendo esa experiencia para traducirlo en el fútbol de selecciones.
P: Javier Aguirre, seleccionador mexicano, le dedicó unas palabras de cariño hacia su trabajo y demandó una oportunidad para usted en la Liga MX. ¿Consideraría afrontar una aventura en México?
R: A Javier le conocí en varias ocasiones ahora que estamos dentro de la Concacaf. Muy agradecido de sus palabras. Es un entrenador con una experiencia y un recorrido amplios y exitosos. Y sus palabras me llenan de orgullo. Pero ahora estoy enfocado en la selección, en hacer un buen papel y luego veremos qué nos depara el futuro.
P: ¿Le gustaría volver a Europa?
R: Me gusta trabajar en selecciones, pero el día a día en el club es algo que te falta. Sobre todo por la evolución de los jugadores. En el Royale Union Saint-Gilloise me dijeron que hacía mejores a los equipos en los que estaba. Y eso me gusta, ver evolucionar a los jugadores.
P: Nació en Dinamarca, pero fue internacional con España. ¿Cómo ve a la selección de Luis de la Fuente para el Mundial?
R: Favorita la veo. A Francia, Inglaterra, Alemania, Brasil, Argentina… entre estas selecciones va a estar el campeón del mundo.
P: Usted se puede decir que tiene algo de “escuela Barça”. Fue entrenado por Johan Cruyff, Juanma Lillo… ¿Aplica mucho de su libreto en la actualidad?
R: Me marcó mucho. Hoy en día están Luis Enrique, Mikel Arteta… muchos entrenadores que han pasado por las filas del Barcelona y están teniendo éxito fuera. Koeman con la selección… Hay muchas cosas de cuando yo era jugador que he absorbido. Con Johan, por supuesto, aprendes; de Guardiola cuando estuvo en el Barça; las cosas que varió Luis Enrique, que era un poco más directo pero sin perder la esencia… Uno se va informando, aprendiendo y cogiendo experiencia de lo que le sirve.